RDÉ DIGITAL, BOLIVIA.- La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) avanza en la documentación de cuatro experiencias gastronómicas representativas de Bolivia con el fin de incorporarlas a un atlas internacional de alimentos orientado a la preservación y transmisión de tradiciones alimentarias.
La información se confirmó este lunes por el Gobierno boliviano.
Como parte del proyecto, representantes de la iniciativa sostuvieron una reunión de trabajo con la viceministra de Gastronomía, Sumaya Prado, para evaluar el progreso de la segunda fase de implementación en el país.
En el encuentro participaron la coordinadora del proyecto, María Lupita Meneses; el gestor cultural David Aruquipa; el antropólogo Gery López; y, de manera virtual, la especialista en Cultura de la Oficina Regional de la Unesco en Montevideo, Alcira Sandoval, según informó el Viceministerio de Gastronomía.
El proyecto, financiado por el Ministerio de Cultura de Arabia Saudí, tiene como objetivo investigar y documentar cuatro prácticas culinarias consideradas representativas de la diversidad cultural y alimentaria de Bolivia.
La segunda fase, que se desarrolla entre septiembre pasado y marzo de 2026, está enfocada en la investigación detallada de los contextos territoriales y culturales donde se originan estas tradiciones.
Entre las experiencias seleccionadas se encuentra el apthapi, una práctica comunitaria de intercambio y consumo colectivo de alimentos locales, documentada en la comunidad de Colquencha, en el departamento de La Paz, durante la festividad del Señor de la Exaltación.
También se incluye el uso tradicional del ají y el maní en la gastronomía de los valles de Chuquisaca, ingredientes fundamentales en la identidad culinaria de esa región.
El proyecto contempla además la elaboración de licores artesanales en el municipio de Vallegrande, en Santa Cruz, producidos a partir de frutas silvestres y cultivadas propias de la zona.

