RDÉ DIGITAL, VENEZUELA.– El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó que el país está listo para enfrentar lo que describió como una “guerra prolongada”, en respuesta al reciente despliegue de fuerzas militares de Estados Unidos en el mar Caribe, el cual Washington atribuye a operaciones contra el narcotráfico.
Durante su programa televisivo semanal transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Cabello sostuvo que Venezuela considera el operativo estadounidense como parte de una estrategia para forzar un “cambio de régimen” en el país sudamericano.
“El pueblo está preparado y, para sorpresa de muchos, hasta sectores opositores se han sumado a la defensa de la patria”, aseguró el también vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), sin precisar qué figuras opositoras habrían expresado respaldo a la postura del gobierno.
Cabello reiteró que “a la hora de defender la patria se vale todo, menos hacerse el pendejo”, en alusión a lo que considera una amenaza directa a la soberanía venezolana.
Acusaciones cruzadas
Mientras el gobierno venezolano insiste en que el operativo estadounidense tiene motivaciones geopolíticas y económicas —aludiendo a las riquezas naturales del país como el petróleo, gas y minerales estratégicos—, la Casa Blanca ha reafirmado su acusación de que el Ejecutivo de Nicolás Maduro es ilegítimo y lo vincula con actividades de narcotráfico.
La portavoz del gobierno estadounidense, Karoline Leavitt, señaló esta semana que el reciente ataque contra una embarcación con presuntos integrantes del grupo criminal Tren de Aragua refleja el compromiso de Washington con el combate al narcotráfico.
“Esto envía un mensaje claro a los narcotraficantes del mundo: el presidente no lo tolerará”, declaró.
Además, aseguró que la carga incautada en ese caso “podría haber causado la muerte de miles de estadounidenses”, en referencia a la magnitud del supuesto tráfico frustrado.
Venezuela rechaza acusaciones
Desde Caracas, las autoridades calificaron de “invención” las versiones difundidas por Estados Unidos sobre el ataque y sostienen que el país no es productor de drogas.
“Venezuela no siembra coca, no produce marihuana, y el tránsito de droga por nuestro territorio es mínimo”, declaró Cabello, quien también argumentó que los verdaderos intereses detrás del despliegue serían los recursos naturales venezolanos.
La escalada de declaraciones ocurre en un contexto regional marcado por la migración, el crimen transnacional y las tensiones diplomáticas entre Caracas y Washington.
Aunque no se han anunciado acciones militares directas, la retórica de ambos lados ha reavivado el debate sobre la estabilidad política en Venezuela y el papel de actores externos en su devenir.

