RDÉ DIGITAL, VENEZUELA.– El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, firmó la ley aprobatoria del Tratado de Asociación Estratégica y Cooperación con la Federación de Rusia, un acuerdo bilateral de largo plazo orientado a fortalecer los vínculos entre ambos países, especialmente en áreas como energía, finanzas y comercio.
El convenio, inicialmente suscrito en mayo por los mandatarios Nicolás Maduro y Vladímir Putin, tendrá una vigencia de diez años, con renovación automática cada cinco, y busca consolidar una alianza estratégica en medio de un contexto internacional marcado por sanciones y tensiones geopolíticas.
Según la información divulgada por el equipo de prensa presidencial, el tratado incluye mecanismos para facilitar inversiones y transacciones financieras fuera de los sistemas occidentales, así como una mayor colaboración en sectores clave como petróleo, gas natural y minería.
Durante el acto de firma, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Maduro recibió al embajador ruso en Caracas, Sergey Mélik-Bagdasárov, y calificó el acuerdo como un paso relevante para reforzar lo que denominó una relación de “alto nivel” entre Caracas y Moscú.
El mandatario también destacó la coincidencia simbólica de la firma con el cumpleaños del presidente ruso, Vladímir Putin.
Coordinación internacional y rechazo a presencia militar de EE. UU.
Uno de los componentes del tratado contempla también una mayor coordinación diplomática en organismos multilaterales, como la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), en los que ambos países tienen participación.
La Asamblea Nacional venezolana, de mayoría oficialista, aprobó el acuerdo el pasado 30 de septiembre, tras un proceso legislativo que fue agilizado por la administración de Maduro, según declaraciones del propio mandatario.
En paralelo, el Gobierno venezolano ha expresado inquietud por el reciente despliegue naval de Estados Unidos en el Caribe, que Washington justifica como parte de operaciones contra el narcotráfico.
El domingo, el canciller venezolano, Yván Gil, trasladó esta preocupación a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, señalando que Caracas percibe la presencia militar como una amenaza a su soberanía.

