RDÉ DIGITAL SANTO DOMINGO.– “Yesterday”, la emblemática balada de Paul McCartney que marcó un hito para los Beatles y se convirtió en la canción más versionada de la historia, cumple 60 años. La melodía rondaba la mente de McCartney bajo el título provisional de “Huevos revueltos” hasta que, durante unas vacaciones en España en mayo de 1965, encontró el nombre definitivo.
El Origen de una Melodía Soñada
La historia de “Yesterday” comienza en una mañana de finales de 1963, cuando Paul McCartney se despertó con una melodía en su mente mientras se encontraba en la casa de su novia de entonces, la actriz Jane Asher, en Londres .
Temeroso de haber plagiado inconscientemente la melodía, McCartney la tocó en el piano para asegurarse de que era original. Tras confirmar que no la había escuchado antes, comenzó a trabajar en la letra, inicialmente titulada “Scrambled Eggs” (Huevos revueltos), hasta encontrar el título definitivo: “Yesterday”.
La Grabación en Solitario
El 14 de junio de 1965, McCartney grabó “Yesterday” en los estudios de EMI en Londres, acompañado únicamente por su guitarra acústica y un cuarteto de cuerdas. Esta grabación fue la primera en la que un miembro de los Beatles grabó una canción en solitario ). La canción fue lanzada como parte del álbum “Help!” y como sencillo en Estados Unidos, donde alcanzó el número uno en las listas.
Un Legado Musical Inigualable
“Yesterday” ha sido interpretada por artistas de diversos géneros, incluyendo a Elvis Presley, Frank Sinatra, Aretha Franklin y Ray Charles (. En 1999, la BBC la nombró la mejor canción del siglo XX, y según BMI, fue interpretada más de siete millones de veces en el siglo pasado.
A pesar de su éxito, McCartney ha expresado que la canción le generaba paranoia, temeroso de que alguien la hubiera compuesto antes que él. Sin embargo, “Yesterday” no solo consolidó su lugar en la historia de la música, sino que también ha sido una fuente significativa de ingresos para él, contribuyendo a su fortuna personal.
A seis décadas de su lanzamiento, “Yesterday” sigue siendo una de las canciones más queridas y versionadas de todos los tiempos, un testamento al talento y la inspiración de Paul McCartney.

