RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– El 18 de mayo de 2004, Randy Johnson desafió el paso del tiempo y escribió una de las páginas más impresionantes en la historia de las Grandes Ligas. Con 40 años de edad, el lanzador de los Arizona Diamondbacks consiguió un juego perfecto frente a los Atlanta Braves en el Turner Field.
Aquella noche, Johnson retiró a los 27 bateadores que enfrentó y dominó el encuentro con una combinación devastadora de velocidad, control y experiencia. Además, registró 13 ponches y llevó a Arizona a una victoria 2-0.
Una actuación histórica inning por inning
Desde el primer lanzamiento, Randy Johnson mostró que estaba en control absoluto del partido. Su recta alcanzó velocidades cercanas a las 98 millas por hora. Mientras tanto, su slider continuó siendo prácticamente imposible de descifrar para los bateadores de Atlanta.
Los Braves apenas pudieron conectar algunos batazos débiles. Sin embargo, ninguno logró romper el dominio del veterano zurdo.
Durante nueve entradas completas:
- Retiró a 27 bateadores consecutivos.
- Ponchó a 13 rivales.
- Realizó 117 lanzamientos.
- Registró 87 strikes.
- No permitió hits.
- No otorgó boletos.
- No cometió errores defensivos detrás de él.
El último out llegó mediante un ponche al receptor Eddie Pérez. Inmediatamente, sus compañeros corrieron hacia el montículo para celebrar una de las noches más memorables en la historia reciente de la MLB.
El pitcher más veterano en lograr un juego perfecto
Con esa actuación, Johnson se convirtió en el lanzador de mayor edad en completar un juego perfecto en las Grandes Ligas.
Hasta ese momento, el récord pertenecía a Cy Young, quien había conseguido la hazaña con 37 años en 1904.
Además, el partido representó:
- El juego perfecto número 17 en la historia de MLB.
- El primer juego perfecto de Arizona Diamondbacks.
- El segundo no-hitter de la carrera de Johnson.
- Una de las actuaciones más dominantes registradas en el siglo XXI.
La temporada de un lanzador dominante
El juego perfecto ocurrió en medio de otra temporada extraordinaria para Johnson.
En 2004, el zurdo terminó con:
- Récord de 16 victorias y 14 derrotas.
- Efectividad de 2.60.
- 290 ponches.
- 245.2 innings lanzados.
Aunque Arizona no clasificó a la postemporada, Johnson continuó demostrando que seguía siendo uno de los pitchers más temidos del béisbol pese a superar los 40 años.
Un legado inmortal en MLB
Antes de aquella noche histórica, Randy Johnson ya había ganado cuatro premios Cy Young consecutivos y una Serie Mundial con Arizona en 2001.
Sin embargo, el juego perfecto reforzó aún más su legado como uno de los lanzadores más dominantes de todos los tiempos.
Años después, Johnson ingresó al Salón de la Fama del Béisbol con más de 4.800 ponches, cinco premios Cy Young y múltiples récords históricos.
Hoy, más de dos décadas después, aquella actuación sigue siendo recordada como una mezcla excepcional de potencia, precisión y longevidad deportiva. En una época dominada por bateadores explosivos, Randy Johnson logró la perfección absoluta sobre el montículo.
