RDÉ DIGITAL, COLOMBIA.- Debido a la sequía agravada por el fenómeno de El Niño, comenzó este jueves en varios barrios del centro y el norte de la capital colombiana el racionamiento de agua decretado por la Alcaldía de Bogotá ante los escasos niveles de los embalses que suministran a la ciudad, que cuenta con casi 8 millones de habitantes, con interrupciones del suministro durante 24 horas.
“Ayer, el consumo de agua en la ciudad alcanzó los 17,39 metros cúbicos por segundo. La meta es 15. A fecha del 10 de abril, el nivel de los embalses del Sistema Chingaza era del 16,63 %. El objetivo es alcanzar el 20,3 %”, expresó el alcalde de la capital colombiana, Carlos Fernando Galán, con el inicio de las restricciones.
Galán describió la situación como “crítica” y exhortó a los habitantes a economizar agua.
Este jueves se implementó el racionamiento en el primero de los nueve sectores en los que se ha dividido la ciudad y municipios aledaños, que se turnarán en jornadas de 24 horas sin servicio de agua, una medida adoptada por las autoridades locales de manera indefinida con el fin de reducir el consumo en dos metros cúbicos por segundo.
Cada quince días se revisará la efectividad del racionamiento para determinar si se puede “ajustar, aliviar, mantener o incluso, si es necesario, hacerlo más estricto”, explicó el alcalde.
Debido a la falta de precipitaciones, agravada por el fenómeno de El Niño, los embalses del sistema Chingaza, principal fuente de agua de Bogotá, se encuentran en niveles críticos.
Los otros dos sistemas que abastecen a la capital, el Agregado Norte y el Agregado Sur, tienen una situación un poco mejor, con niveles del 54,23 % y el 44,34 % de su capacidad, respectivamente, pero apenas suministran el 30 % del agua que consume la ciudad, que ronda los ocho millones de habitantes.
“Cada ciudadano debe entender que la mitad de su suministro de agua depende de la existencia del páramo, de la selva que llega a la cordillera y del bosque alto andino, que ya ha sido degradado en un 80 % debido a la siembra de pastos o la minería para la construcción (sic)”, expresó, por su parte, el presidente colombiano, Gustavo Petro, en su cuenta de X.
Petro también hizo un llamado a la conciencia: “Nuestra anticipación ante la crisis climática, en una sequía y un calor impredecibles, nos hizo pensar que La Guajira sería el punto más crítico (en Colombia). Hoy en día, Bogotá ocupa ese lugar (sic)”.
El Gobierno colombiano también ha advertido sobre la necesidad de economizar agua en todo el país, ya que la sequía causada por El Niño ha reducido considerablemente el nivel de los embalses, lo que afecta no solo el suministro de agua sino también la generación de energía eléctrica, dado que la mayor parte de la matriz energética colombiana es hidroeléctrica.

