RDÉ DIGITAL SANTO DOMINGO.- La conjuntivitis continúa siendo una de las afecciones oculares más frecuentes en el país. Sin embargo, en las últimas semanas se ha registrado un aumento de casos de origen viral.
Así lo explicó Cristal Manzanillo, especialista del Instituto Espaillat Cabral.
“La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, que cubre la parte blanca del ojo”, indicó la experta.
Aumento y alta contagiosidad
Actualmente, se observa un incremento de los casos virales. En consecuencia, pueden presentarse brotes en distintas comunidades.
Además, este tipo es altamente contagioso. Por ejemplo, se transmite por contacto directo con secreciones o superficies contaminadas.
La especialista explicó que suele iniciar en un ojo. Luego, se extiende al otro con facilidad.
Tipos de conjuntivitis
No todas las conjuntivitis son iguales. Por ello, es clave diferenciarlas:
- Viral: Enrojecimiento, lagrimeo y sensación de arenilla.
- Bacteriana: Secreción verdosa y ojos pegados al despertar.
- Alérgica: Picazón intensa y ardor, sin ser contagiosa.
En ese sentido, las alérgicas son frecuentes en cambios de clima. Asimismo, factores como polvo y humedad influyen en su aparición.
Síntomas y señales de alerta
Entre los síntomas más comunes están el enrojecimiento, lagrimeo y secreciones. También se presenta sensación de cuerpo extraño.
No obstante, existen señales de alarma. Por ejemplo, dolor intenso, baja visión o sensibilidad a la luz.
En estos casos, el paciente debe acudir de inmediato al especialista.
Relación con virus y ambiente
La conjuntivitis viral está vinculada a infecciones respiratorias. De hecho, ambos sistemas comparten características similares.
Además, las condiciones climáticas favorecen su propagación. Por tanto, la humedad y las lluvias aumentan el riesgo.
Formas de contagio
El contagio ocurre principalmente por contacto directo. Por ejemplo:
- Manos contaminadas.
- Lágrimas o secreciones.
- Objetos personales compartidos.
Entre estos, destacan toallas, almohadas y maquillaje. En consecuencia, el riesgo aumenta en entornos con contacto frecuente.
Los niños son más vulnerables. Esto se debe a sus hábitos de higiene y contacto constante.
Automedicación, un riesgo
Uno de los errores más comunes es automedicarse. En especial, con gotas que contienen esteroides.
Según la especialista, estos pueden ocultar síntomas y agravar el cuadro. Además, el uso innecesario de antibióticos no es recomendable.
Por tanto, se debe evitar cualquier tratamiento sin supervisión médica.
Recomendaciones
Para prevenir contagios, los especialistas sugieren:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Evitar tocarse los ojos.
- No compartir objetos personales.
- Consultar ante cualquier síntoma.
Finalmente, no todo ojo rojo es conjuntivitis. Por ello, el diagnóstico médico es fundamental para evitar complicaciones.

