RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Este viernes, los usuarios de combustibles en la República Dominicana enfrentarán un nuevo golpe económico, con el inminente aumento en los precios de los carburantes debido al reciente incremento en los precios internacionales del petróleo.
El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI), base para el cálculo de los precios de los combustibles en el país, subió de 73.32 dólares el barril el jueves a 78.82 dólares el lunes, un aumento cercano al 8%. Este ajuste impactará directamente en los bolsillos de los conductores, quienes tendrán que enfrentar costos más elevados para llenar sus tanques.
El gobierno, con finanzas públicas en niveles críticos y sin capacidad para absorber este alza, no tiene otra opción que trasladar el aumento a los consumidores. En 2024, el Estado destinó más de RD$17,000 millones en subsidios a los combustibles, y en 2025 solo se presupuestaron RD$10,000 millones. Un gasto superior al presupuestado pondría en peligro el déficit fiscal y comprometería la estabilidad económica del país.
A pesar de que el gobierno intentó aliviar la situación con una reforma fiscal que fracasó, la presión internacional sobre los precios del petróleo continúa. Las sanciones impuestas por Estados Unidos y Reino Unido a las grandes compañías petroleras rusas han provocado una disminución significativa en los flujos de petróleo, lo que contribuye al aumento de los precios. Según analistas, la incertidumbre generada por estas sanciones seguirá presionando al alza los precios del crudo.
El impacto de esta alza se reflejará en los costos de los combustibles en todo el país, afectando a los consumidores, quienes, además de enfrentar una inflación generalizada, tendrán que asumir un nuevo encarecimiento de los productos básicos.
Con la imposibilidad de cambiar las condiciones del mercado internacional, las autoridades insisten en que realizar el ajuste es necesario para evitar consecuencias aún peores para las finanzas públicas. Sin embargo, el impacto negativo será inevitable para los ciudadanos, quienes verán cómo el costo de vida sigue aumentando.

