RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– El Banco Central Dominicano (BC) se faculta por contratar deuda pública, básicamente interna, como uno de los mecanismos para aplicar medidas de política monetaria con el objetivo principal de controlar la inflación.
Estas medidas buscan crear las condiciones necesarias para que los fundamentos macroeconómicos de la República Dominicana sean ideales en términos de estabilidad y crecimiento.
Sin embargo, economistas nacionales e internacionales han cuestionado que el Banco Central sea un emisor de deuda pública. Consideran que esta facultad debería ser exclusiva del Gobierno Central, a través del Ministerio de Hacienda.
La deuda del Banco Central representa actualmente más de un cuarto de la deuda total del Estado (27.1%), su mayor proporción desde 2018, según estadísticas del BC y el Ministerio de Hacienda.
Hasta marzo de este año, la deuda consolidada del Gobierno Central (sector público no financiero -SPNF- más la del BC) asciende a US$72,838 millones, de los cuales US$19,739.1 millones corresponden al BC y US$53,099 millones a la administración gubernamental.
Desde 2013, el año en que la deuda del Banco Central tuvo mayor ponderación dentro de la deuda pública total fue 2015, alcanzando un 30.1%. Su menor peso fue en 2020 con 22.4%.
A partir de 2020, debido al impacto de la pandemia del COVID-19 y la paralización de las actividades económicas, el Gobierno incrementó su endeudamiento más allá de los parámetros regulares para suplir necesidades, afectando también el endeudamiento del BC.
La deuda del Banco Central aumentó significativamente a partir de 2022 debido a la inflación internacional y local, que afectó los precios de bienes y servicios en el país. Esto obligó a tomar medidas de política monetaria restrictivas para limitar el consumo interno y evitar incrementos masivos de precios. Esta restricción también implicó incrementar el costo del dinero (tasas de interés) y emitir más certificados para captar pesos y dólares en circulación, lo que aumentó la deuda.
En 2021, la deuda del Banco Central cerró en US$13,901.2 millones. Para el cierre de 2022, se incrementó en un 24.2%, alcanzando US$17,271.3 millones, es decir, US$3,370.1 millones más. Hasta marzo de este año, la deuda se situó en US$19,739.1 millones.
El incremento de la deuda del Banco Central también se refleja en su proporción como porcentaje del PIB. En 2019, la deuda del BC era del 12.9% del PIB, considerado alto por organismos internacionales y analistas especializados. A marzo de este año, la deuda del BC equivale al 16.1 % del PIB y desde 2022 se mantiene por encima del 15 %.
Desde 2007 está vigente la Ley de Recapitalización del Banco Central, cuyo objetivo era que en un período de 10 años el Gobierno transferiría un monto anual específico como porcentaje del PIB para reducir la deuda del BC y traspasarla al Ministerio de Hacienda. Para 2017, el banco central debería haber dejado de emitir deuda pública. Sin embargo, las transferencias anuales no se cumplieron según el cronograma de la ley, y el BC continuó emitiendo deuda para tomar medidas de política monetaria y captar el dinero necesario para pagar los intereses generados por su propia deuda, conocido como “déficit cuasi fiscal”.
El Gobierno continúa transfiriendo dinero de recapitalización al Banco Central cada año, pero en una proporción que no cubre ni la mitad del monto requerido para cubrir los intereses de su stock de certificados a plazo en forma de deuda interna.

