RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- Un informe del Banco Mundial señala que América Latina y el Caribe enfrenta una oportunidad clave para impulsar su crecimiento económico a través de la innovación, pese a la persistente falta de inversión y a los desafíos relacionados con el clima de negocios en la región.
El estudio, publicado esta semana, analiza cómo los países latinoamericanos pueden superar la llamada “paradoja de la innovación” y aprovechar su potencial de crecimiento.
La investigación se basa en el Proyecto de Productividad del organismo internacional, una iniciativa que durante diez años ha estudiado los factores que influyen en la productividad, la innovación y el emprendimiento en economías en desarrollo.
De acuerdo con el informe, aunque la región ha logrado avances en estabilidad económica en las últimas décadas, el crecimiento promedio se ha mantenido estancado en 2.5 %, una cifra considerada insuficiente para generar empleos de calidad y mejorar el progreso social.
El análisis también señala que incluso países como Chile, frecuentemente citados por sus reformas favorables al mercado, han registrado un crecimiento limitado de la productividad en la última década.
El Proyecto de Productividad del Banco Mundial busca convertir investigaciones avanzadas sobre crecimiento económico en evidencia útil para los responsables de formular políticas públicas en países en desarrollo.
Durante diez años ha explorado los motores de la productividad, el potencial de sectores como la agricultura y los servicios, el papel de las ciudades en el crecimiento y las razones por las que el financiamiento de riesgo continúa siendo limitado.
Banco Mundial sostiene que mejorar el clima de negocios
Uno de los mensajes centrales del estudio es la importancia de la adopción tecnológica y de la llamada destrucción creativa, concepto clave en el crecimiento económico basado en la innovación.
Estas ideas fueron reconocidas con el Premio Nobel de Economía 2025, otorgado a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por sus investigaciones sobre el crecimiento impulsado por la innovación.
El informe explica que la “paradoja de la innovación” surge cuando, pese a los altos retornos potenciales que puede generar, tanto empresas como gobiernos invierten poco en educación, investigación y desarrollo, capital de conocimiento, habilidades gerenciales y nuevos productos.
Entre las causas de esta situación se mencionan climas de negocios débiles, mercados financieros poco profundos, baja competencia, infraestructura deficiente, incertidumbre macroeconómica y limitaciones en las habilidades de la fuerza laboral.
El documento advierte además que incluso grandes inversiones estatales en innovación, como ocurre en China, no logran compensar por sí solas un entorno empresarial desfavorable.
Por ello, el Banco Mundial sostiene que mejorar el clima de negocios y fortalecer las capacidades productivas deben avanzar de forma paralela.
La región agrega el informe, puede aprender de experiencias exitosas como las de Noruega y Corea del Sur, que lograron combinar entornos favorables para la inversión con el desarrollo de instituciones sólidas para la innovación.
Finalmente, el organismo concluye que el Proyecto de Productividad continúa siendo una herramienta relevante para preparar a los países ante las oportunidades y desafíos que plantea la innovación tecnológica en el siglo XXI.

