RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El Banco Mundial anunció que, a partir del 1 de septiembre de 2025, implementará un nuevo requisito en su política de adquisiciones, instando a que al menos el 30 % del costo de la mano de obra en contratos internacionales de obras civiles sea destinado a trabajadores locales.
Esta medida, incluida en su más reciente actualización de normas sobre adquisiciones, busca fomentar el empleo en los países en desarrollo, impulsar la transferencia de habilidades y fortalecer las economías locales a través de una mayor participación comunitaria en proyectos financiados por el organismo internacional.
Según el organismo, el nuevo enfoque se aplicará a obras civiles como la construcción y mantenimiento de infraestructura de transporte y energía, que se adjudiquen mediante procesos de licitación internacional.
Si bien no es una obligación legal, el Banco Mundial recomienda firmemente esta disposición como parte de sus lineamientos revisados.
“Este nuevo requisito reafirma nuestro compromiso con la creación de empleo”, declaró Gallina A. Vincelette, vicepresidenta de Políticas de Operaciones y Servicios a los Países del Banco Mundial.
“Al dar prioridad al uso de mano de obra local en los proyectos financiados por el Banco, no solo se generan oportunidades inmediatas de empleo, sino que también se invierte en el potencial a largo plazo de las comunidades”, señala.
Banco Mundial intregará a millones de jóvenes
El organismo destaca que más de 1,200 millones de jóvenes ingresarán a la fuerza laboral en las economías emergentes en la próxima década.
En este contexto, considera que los proyectos de infraestructura pública representan una vía efectiva para canalizar oportunidades laborales, al tiempo que se refuerza la inclusión económica.
La iniciativa forma parte de un conjunto más amplio de reformas introducidas por el Banco Mundial en marzo de 2025, las cuales priorizan la calidad en la evaluación de ofertas, la sostenibilidad, la innovación y el impacto social de las obras financiadas.
Se busca, además, atraer licitantes con propuestas técnicas más sólidas y comprometidas con el desarrollo local.
El Banco Mundial considera que este enfoque no solo optimiza el uso de sus recursos financieros, sino que también contribuye al desarrollo sostenible, a través de una mayor conexión entre la inversión en infraestructura y la generación de capacidades productivas en los países receptores.

