RDÉ DIGITAL, BRASIL.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este miércoles que su gobierno defenderá “la soberanía del pueblo brasileño” frente a las nuevas medidas adoptadas por la administración de Donald Trump en Estados Unidos, que incluyen la imposición de aranceles del 50 % a productos brasileños y sanciones contra un juez del Supremo Tribunal Federal.
Durante un acto oficial en la capital, Lula calificó el día como “sagrado para la soberanía” y expresó su rechazo a lo que consideró una injerencia externa inaceptable en los asuntos internos del país.
“Hoy, como siempre, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la democracia y el respeto a las instituciones brasileñas”, señaló.
El anuncio de Washington incluye sanciones financieras al magistrado Alexandre de Moraes, quien lidera el juicio por intento de golpe de Estado contra el expresidente Jair Bolsonaro, investigado por presuntamente haber buscado impedir la transición presidencial tras las elecciones de 2022.
La medida se enmarca en la Ley Global Magnitsky, utilizada por Estados Unidos para sancionar a individuos implicados en violaciones a los derechos humanos.
En respuesta, el Supremo Tribunal Federal manifestó su respaldo a Moraes y subrayó que sus funciones están respaldadas por la Constitución brasileña.
“El juicio de delitos que implican un atentado grave a la democracia brasileña es de exclusiva competencia de la justicia del país”, declaró la corte en un comunicado oficial.
Brasil se reserva el derecho a responder
Mientras tanto, el canciller brasileño Mauro Vieira se reunió en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en lo que representó el encuentro diplomático de más alto nivel entre ambos gobiernos desde el regreso de Trump a la presidencia.
Vieira advirtió que Brasil “se reserva el derecho de responder” a las decisiones estadounidenses y reiteró que el país no aceptará presiones políticas ni condicionamientos.
Pese a las tensiones, el gobierno brasileño expresó disposición a mantener el diálogo comercial, en particular respecto a los nuevos aranceles, que, si bien incluyen excepciones, afectan sectores clave de la economía exportadora brasileña.
Actualmente, Estados Unidos mantiene un superávit comercial con Brasil, lo que hace del país sudamericano un caso atípico dentro de la política arancelaria punitiva impulsada por Trump, quien ha señalado presuntas prácticas desleales y una persecución judicial contra su aliado Jair Bolsonaro como fundamentos de las recientes acciones.
El gobierno brasileño evalúa ahora los pasos a seguir, mientras busca preservar sus relaciones comerciales estratégicas sin renunciar a la autonomía institucional.
Lula concluyó su discurso enfatizando que “Brasil no cederá ante presiones y continuará defendiendo sus intereses con dignidad y firmeza”.

