RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) presentó un proyecto valorado en US$750 millones para llevar agua desde la presa de Hatillo al Gran Santo Domingo. La iniciativa busca garantizar el suministro de agua potable a más de cuatro millones de personas durante las próximas tres décadas.
La propuesta fue presentada durante una vista pública celebrada con alcaldes, dirigentes comunitarios, representantes de juntas de vecinos y líderes sociales de varias demarcaciones del Gran Santo Domingo.
BID y CAF respaldarán el financiamiento
El proyecto, denominado Programa de Seguridad Hídrica del Embalse Hatillo para el Abastecimiento de Sánchez Ramírez y el Gran Santo Domingo, cuenta con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF).
De acuerdo con la CAASD, el BID aportará US$450 millones. Asimismo, la CAF financiará los US$300 millones restantes.
Según explicó el director de la institución, Felipe Suberví, la iniciativa es el resultado de más de cinco años de estudios técnicos, ambientales, económicos y sociales.
Crece la demanda de agua en Santo Domingo
Actualmente, el Gran Santo Domingo concentra cerca de cuatro millones de habitantes. Sin embargo, el crecimiento urbano continúa aumentando la presión sobre las fuentes tradicionales de abastecimiento.
Por esa razón, las autoridades evaluaron distintas alternativas antes de seleccionar la presa de Hatillo como la opción más viable.
“Tenemos que cubrir una necesidad primordial como es el agua. Después de evaluar distintas alternativas, la solución más viable resultó ser traer agua desde Hatillo”, afirmó Suberví.
El sistema incluirá una tubería de 85 kilómetros
La obra contempla captar agua desde el embalse de Hatillo. Posteriormente, el recurso será tratado en una moderna planta potabilizadora.
Luego, el agua llegará al Gran Santo Domingo mediante una tubería principal de aproximadamente 85 kilómetros.
En una primera etapa, el sistema permitirá transferir cinco metros cúbicos por segundo hacia la capital. Además, otros 0.5 metros cúbicos por segundo serán destinados a comunidades de Sánchez Ramírez.
Como resultado, la garantía de abastecimiento podría elevarse hasta un 95 %, según las estimaciones de la institución.
Pedro Brand y Los Alcarrizos serán los primeros beneficiados
Las primeras comunidades impactadas serán Pedro Brand, Los Alcarrizos y Pantoja. Históricamente, estas localidades han enfrentado dificultades para recibir agua potable de forma continua.
Aunque se han realizado inversiones en pozos y redes de distribución, los problemas de abastecimiento persisten.
Por ello, la CAASD considera que este proyecto representa una solución estructural a largo plazo.
Más adelante, el sistema será ampliado hacia Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Este y el Distrito Nacional.
Autoridades garantizan la calidad del agua
Uno de los temas que generó mayor interés durante la presentación fue la calidad del agua del embalse de Hatillo.
No obstante, las autoridades aseguraron que los estudios realizados confirman que la fuente cumple con las condiciones necesarias para el consumo humano.
Sergio Polanco, encargado de Planes, Programas y Proyectos de la CAASD, explicó que la proliferación de algas es un fenómeno común en numerosos embalses del mundo.
Sin embargo, indicó que existen tecnologías especializadas para controlar esa situación sin afectar la calidad del agua distribuida.
Además, el proyecto incluirá monitoreo ambiental permanente. También contará con equipos ultrasónicos para el control de algas y mecanismos de veeduría ciudadana.
“La gente debe tener la seguridad de que el agua pasará por una moderna planta potabilizadora antes de llegar a los hogares. La calidad está garantizada”, afirmó Polanco.
La construcción podría comenzar en 2027
Antes de iniciar los trabajos, deberán completarse los procesos de licitación y los trámites administrativos correspondientes.
De acuerdo con las estimaciones de la institución, esa fase tomará aproximadamente un año.
Posteriormente, la construcción se extendería entre tres años y medio y cuatro años.
Mientras tanto, los organismos financiadores continuarán acompañando el desarrollo técnico y administrativo del proyecto.
Una inversión estratégica para el futuro
Más allá del suministro de agua potable, las autoridades consideran que la iniciativa tendrá efectos positivos sobre la salud pública y la actividad económica.
Asimismo, el proyecto contempla el uso de energía solar para alimentar estaciones de bombeo. De igual forma, prevé la modernización de los sistemas de gestión hídrica.
Para la CAASD, esta obra representa la respuesta más importante frente al déficit de agua que enfrenta el Gran Santo Domingo.
Finalmente, las autoridades sostienen que la infraestructura permitirá fortalecer la seguridad hídrica de una de las regiones urbanas con mayor crecimiento del Caribe durante los próximos 30 años.

