RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– A casa llena, el Centro Cultural Taíno Casa del Cordón celebró el conversatorio “Secretos del chef: alimentos taínos en la nueva cocina dominicana”, un evento que exploró el legado culinario de los pueblos originarios y su vigencia en la gastronomía actual del país.
El panel reunió a tres figuras destacadas de la cocina dominicana: Olivier Bur, chef ejecutivo de Casarré y especialista en historia culinaria; Alberto Morel, referente de la gastronomía local; y el chef Carlos Estévez, directivo de la Asociación de Chefs de la República Dominicana, quien fungió como moderador.
Revalorización de ingredientes ancestrales
Durante el encuentro se resaltó la riqueza de ingredientes taínos que aún forman parte esencial de la cocina dominicana, aunque algunos han perdido protagonismo. Entre ellos figuran el maíz, la pitahaya, la lechosa, el ají tití y variedades de hongos comestibles como el yonyon, el cual —según Bur— está a la altura de los más codiciados del mundo.
La conversación, que se tornó dinámica y participativa gracias a la presencia de expertos en el público, enfatizó la profunda influencia taína en la dieta y técnicas culinarias caribeñas. Se reconoció que los métodos de conservación de alimentos y formas de cocción, como el uso del fuego lento y técnicas de secado, siguen presentes en muchas cocinas regionales.
La barbacoa: técnica taína universal
Uno de los aportes más destacados del legado taíno es la barbacoa, técnica que ha trascendido fronteras y hoy se practica en diversas culturas gastronómicas. Su nombre proviene del vocablo taíno que hacía referencia a una estructura de madera utilizada para cocinar carnes y pescados lentamente, logrando un distintivo sabor ahumado.
Los expertos coincidieron en que el reconocimiento y rescate de estos elementos no solo fortalece la identidad culinaria del país, sino que también abre oportunidades para la innovación en la alta cocina dominicana con raíces auténticas.

