RDÉ DIGITAL, MÉXICO.- La Catrina gigante de más de 30 metros de altura se levanta en el Zócalo de Ciudad de México. La figura equivale a un edificio de 11 pisos. Además, destaca por su vestido rosa mexicano y las flores que adornan su cráneo.
La monumental pieza forma parte de la Megaofrenda instalada en la principal plaza pública de la capital mexicana. Por ello, atrae a turistas y residentes que se detienen para observarla y fotografiarla.
Una obra monumental
La construcción estuvo a cargo del taller Xibalba, dirigido por Carlos Báez. Para levantarla, participaron alrededor de 140 personas de distintas especialidades.
Entre ellas figuran herreros, escultores, pintores, trabajadores textiles, iluminadores, electricistas y arquitectos. Asimismo, el montaje requirió grúas de gran tamaño y una estructura metálica que sostiene la figura.
Los equipos también utilizaron andamios y herramientas especializadas durante el proceso. Por razones de seguridad, los trabajadores emplearon los equipos de protección necesarios.
La instalación exigió la coordinación de distintas áreas. De esta forma, el equipo completó una estructura de grandes dimensiones en uno de los espacios más concurridos de la ciudad.
Tradición y homenaje
La Catrina gigante ocupa un lugar destacado dentro de la Megaofrenda del Zócalo. Esta instalación reúne elementos tradicionales del Día de Muertos, una celebración representativa de México.
Por otra parte, los altares incluyen flores de cempasúchil, papel picado y veladoras. También incorporan alimentos y objetos personales que recuerdan a familiares y seres queridos fallecidos.
La tradición busca mantener presente la memoria de quienes murieron. Además, convierte los espacios públicos en puntos de encuentro para familias, visitantes y comunidades.
La monumental figura se encuentra junto a la Catedral Metropolitana y la bandera nacional. Debido a su tamaño y diseño, se ha convertido en uno de los principales atractivos visuales del Zócalo.
Mientras tanto, turistas de distintas procedencias recorren la plaza y contemplan la instalación. Esta propuesta combina elementos artísticos y tradicionales para representar el vínculo cultural mexicano con la muerte.
El Día de Muertos se celebra cada año con altares, ofrendas y actividades culturales. En ese contexto, la Catrina gigante suma una expresión visual de gran escala a las actividades organizadas en la capital.
Así, la figura no solo destaca por sus dimensiones. También forma parte de una celebración que honra la memoria de los fallecidos y reúne a distintas generaciones.

