RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), destacó este domingo los desafíos que enfrentará el gobierno del presidente Luis Abinader en el sector eléctrico a partir del 16 de agosto, especialmente en relación con las empresas distribuidoras de electricidad.
Marranzini subrayó que las medidas necesarias para enfrentar los problemas del sector podrían ser “dolorosas”, pero esenciales para su recuperación.
En una entrevista en el programa «D´Agenda», Marranzini explicó que el sector eléctrico enfrenta múltiples problemas, incluyendo deficiencias en generación, transmisión y distribución.
Resaltó la importancia de una Superintendencia de Electricidad robusta y advirtió que la solución al sector requiere un enfoque integral, y no solo depender de la generación como se promovió anteriormente con la planta de Punta Catalina.
El presidente del CUED también abordó el problema de la morosidad y las conexiones ilegales. Señaló que un porcentaje significativo de clientes no paga sus facturas y que en algunas distribuidoras, como Edesur y Edeeste, hay un alto número de clientes que no están facturados. En particular, Marranzini denunció que algunas torres de lujo en sectores exclusivos de la capital están construidas con conexiones eléctricas ilegales.
Para abordar esta situación, el CUED realizará mediciones de los transformadores para identificar áreas con conexiones irregulares. Marranzini advirtió que los propietarios de propiedades con conexiones ilegales podrían enfrentar sanciones severas, incluida la intervención de la Procuraduría del Sector Eléctrico. También instó a los clientes a regularizar sus pagos y a cumplir con sus obligaciones.
Además, Marranzini reveló que el grupo de medios Telemicro ha acordado pagar una deuda de aproximadamente 180 a 190 millones de pesos con las distribuidoras de electricidad. El acuerdo incluye un pago inicial de diez millones de pesos y pagos mensuales de la factura corriente y atrasada. El funcionario aclaró que su enfoque está en resolver las deudas sin importar el nombre del deudor y que no se debe suspender el servicio sin buscar una solución adecuada.
Marranzini concluyó que, aunque el subsidio gubernamental de $1,450 millones al sector eléctrico no cubre únicamente la ineficiencia de las distribuidoras, es una medida que busca mantener estables las tarifas eléctricas para todos los consumidores.

