RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La obra La gran depresión abrió la Quinta Temporada de Teatro Banreservas con funciones a casa llena los días 7 y 8 de marzo.
Las presentaciones se realizaron en la Sala Ravelo del Teatro Nacional Eduardo Brito. Allí, el público respondió con entusiasmo al inicio de esta nueva edición teatral.
La pieza, escrita por el dramaturgo Félix Sabroso, marcó el arranque oficial de la temporada organizada con el respaldo del Banco de Reservas de la República Dominicana.
Actuaciones destacadas en el escenario
Sobre el escenario, las reconocidas actrices Elvira Taveras y Lumy Lizardo ofrecieron interpretaciones intensas y cargadas de matices.
La dirección estuvo a cargo de Indiana Brito. Además, la producción fue responsabilidad de Juancito Rodríguez.
Como resultado, el montaje logró combinar humor, ironía e introspección. De esta manera, la obra conectó rápidamente con los espectadores.
Temporada dedicada al teatrista Giovanny Cruz
Esta quinta edición de la temporada está dedicada al destacado teatrista Giovanny Cruz.
El homenaje reconoce su trayectoria en la formación y proyección del teatro dominicano. Durante el fin de semana inaugural, Cruz también estuvo presente en las funciones.
Por ello, el evento resaltó su aporte al desarrollo de las artes escénicas en el país.
Proyecto impulsa la creación teatral dominicana
Detrás de esta iniciativa se encuentra el productor artístico Guillermo Cordero, creador del proyecto.
El productor agradeció el respaldo del Banco de Reservas de la República Dominicana y del Centro Cultural Banreservas.
Según explicó, la temporada se ha consolidado como una plataforma clave para fortalecer la producción escénica nacional.
“La Temporada de Teatro Banreservas permite fortalecer la producción teatral, apoyar a las compañías independientes y acercar el teatro a nuevas audiencias”, afirmó.
Una historia que mezcla humor y reflexión
La obra narra la historia de dos mujeres que enfrentan una crisis personal.
Sin embargo, en medio de sus contradicciones, ambas se confrontan con emociones profundas. Por eso, los diálogos combinan ironía y sensibilidad.
Además, el montaje genera carcajadas y momentos de reflexión entre el público.
El diseño escénico se caracteriza por un mobiliario minimalista. Asimismo, la puesta en escena privilegia la cercanía entre los personajes.
A esto se suma una iluminación cuidada y un diseño sonoro que mantienen la atención del público durante toda la función.

