RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El 9º Circuito de la Corte de Apelaciones de EE.UU. rechazó este miércoles una solicitud de emergencia del Departamento de Justicia para levantar la suspensión que impide la aplicación del decreto de Donald Trump, el cual buscaba restringir la ciudadanía por nacimiento a ciertos hijos de inmigrantes.
La decisión, tomada por un panel de tres jueces con designaciones de distintas administraciones, mantiene vigente el fallo de un juez federal en Seattle que determinó que la medida violaba la Constitución.
El caso, con sede en San Francisco, es el primero en llegar a una corte de apelaciones dentro de los múltiples desafíos legales que enfrenta la política. La administración Trump argumentó que la restricción es una parte fundamental de su estrategia para reformar el sistema de inmigración y responder a la crisis en la frontera sur.
Disputa sobre la autoridad presidencial
Desde 1868, la ciudadanía por nacimiento ha sido garantizada por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, otorgando este derecho a cualquier persona nacida en suelo estadounidense, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
El decreto de Trump buscaba modificar esta práctica, afectando a hijos de inmigrantes indocumentados y de personas con visas temporales.
Los fiscales generales de cuatro estados, liderados por Washington, presentaron la demanda contra la medida, argumentando que la ciudadanía es un derecho constitucional y no puede ser alterado por una orden presidencial. “Este no es un caso sobre ‘inmigración’”, señalaron en sus escritos legales.
“Se trata de derechos de ciudadanía que la Decimocuarta Enmienda y el estatuto federal intencional y explícitamente colocan más allá de la autoridad del presidente para condicionar o negar”.
Argumentos y decisión de la corte
El panel del 9º Circuito, compuesto por un juez designado por Donald Trump, uno por Jimmy Carter y otro por George W. Bush, decidió que la administración no presentó pruebas suficientes para justificar una intervención inmediata.
La jueza Danielle Forrest, nominada por Trump, emitió un voto concurrente en el que aclaró que su decisión no reflejaba una postura sobre el fondo del caso, sino que respondía a la falta de una emergencia que justificara la acción de la corte.
“Decidir cuestiones sustantivas importantes con una semana de aviso pone nuestro proceso de toma de decisiones habitual de cabeza”, escribió Forrest. “No deberíamos emprender esta tarea a menos que las circunstancias dicten que debemos hacerlo. No lo hacen aquí”.
Con esta decisión, la política de ciudadanía por nacimiento se mantiene vigente mientras el caso avanza en los tribunales. Se espera que la disputa legal continúe en el 9º Circuito en junio, aunque podría llegar hasta la Corte Suprema, donde se definiría el alcance del poder presidencial sobre este derecho constitucional.

