RDÉ DIGITAL, HAITÍ (EFE).- El caos sin precedentes en el sistema sanitario de Haití es el resultado de la violencia desatada por bandas armadas, las cuales no han dejado fuera de sus objetivos a hospitales y farmacias, que atacan, saquean e incendian como parte de su estrategia de terror.
Esta acción ha provocado no solo el éxodo de la población de diversas áreas del centro de la capital, sino también la paralización de la actividad en centros de salud públicos y privados que brindaban atención a los más pobres y desfavorecidos.
Incluso el mayor hospital público del país, el Hôpital Général, fue ocupado durante horas por estas bandas, en un acto que se suma al incendio de comisarías y dependencias policiales, al asalto a las principales prisiones y a los intentos de tomar el control del Palacio Nacional.
El colapso del sistema sanitario ha llegado a niveles catastróficos. Según el doctor Ronald Laroche, director de una red de al menos 20 centros médicos en todo el país, estamos presenciando la destrucción sistemática del Estado-nación. Esta devastación es algo que nadie podrá remediar.
La falta de seguridad ha llevado al secuestro del personal sanitario, impidiéndoles acudir a los hospitales en la región de Puerto Príncipe, donde reside una gran parte de la población.
La situación del sector sanitario, que ya se encontraba en declive desde 2018, empeoró tras el asesinato del presidente Jovenel Moise en julio de 2021. Actualmente, los ataques a centros sanitarios continúan, limitando aún más el acceso a la atención médica y a los medicamentos.
El sector farmacéutico también está sufriendo las consecuencias de la escalada de violencia, con escasez de medicamentos e insumos médicos que afectarán gravemente la salud de la población.
Con tres laboratorios de producción de medicamentos que solo cubren entre el 25 % y el 30 % de las necesidades locales, la situación se agrava aún más. Uno de estos laboratorios está cerrado debido a la inseguridad en la zona, mientras que los otros dos funcionan a capacidad reducida.
Si esta crisis persiste, el país se enfrentará a la ruina total, con hospitales y escuelas en ruinas. Se requerirá una ayuda internacional masiva para reconstruir el país, ya que los bancos locales no podrán financiar la recuperación.

