RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) amplió la fiscalización de los comercios chinos para detectar posibles irregularidades tributarias y operaciones vinculadas al lavado de activos.
Además, el director de la institución, Pedro Urrutia, explicó que las autoridades revisan las ventas, el inventario y el origen de las mercancías. También verifican que cada producto vendido tenga respaldo en los registros del negocio.
Según Urrutia, un artículo registrado en las ventas, pero ausente de las compras o importaciones, puede generar alertas. Por lo tanto, la revisión no se limita a una posible evasión fiscal. También puede incluir indicios relacionados con el lavado de activos.
DGII revisa el origen de las mercancías
Asimismo, la DGII coordina estas verificaciones con la Dirección General de Aduanas (DGA). Ambas instituciones utilizan mecanismos para identificar los productos que ingresan al país.
De igual manera, las autoridades mantienen colaboración con el Gobierno de China para fortalecer el seguimiento de las mercancías. Urrutia cuestionó que todavía existan productos cuyo origen no está debidamente registrado.
Hasta el momento, la DGII ha fiscalizado unos 60 comercios propiedad de empresarios chinos. Sin embargo, Urrutia aclaró que las inspecciones no representan una acción exclusiva contra ese sector.
El funcionario sostuvo que la institución actuará contra cualquier contribuyente que incumpla las normas tributarias. En ese sentido, aseguró que el criterio será el mismo para todos los negocios.
Por otra parte, el presidente de la Unión Nacional de Empresarios (UNE), Julio García Batista, denunció el impacto que generan algunos comercios chinos sobre los negocios formales.
Entre las irregularidades señaladas mencionó la contratación de personas con estatus migratorio irregular y el presunto incumplimiento de obligaciones tributarias.
Facturación electrónica mantiene fecha límite
En otro orden, Urrutia reiteró que la DGII no otorgará otra prórroga para la facturación electrónica. El plazo para completar el proceso vence el 15 de noviembre de 2026.
La disposición alcanza a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y a los contribuyentes no clasificados. Hasta ahora, unos 87.000 contribuyentes se han incorporado al sistema.
No obstante, la cifra representa una parte del universo de más de 200.000 contribuyentes que deben completar el proceso. La DGII registra, además, 2.077 millones de comprobantes fiscales electrónicos emitidos satisfactoriamente.
Finalmente, Urrutia advirtió que quienes no completen la implementación dentro del plazo enfrentarán consecuencias. Por consiguiente, los contribuyentes pendientes deberán completar el proceso antes del 15 de noviembre.

