RDÉ DIGITAL, NACIONES UNIDAS.– El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves un nuevo fondo de 1,800 millones de dólares destinado a reformar y financiar los programas de ayuda humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en medio de la estrategia de reformas impulsada por el presidente Donald Trump.
El anuncio fue realizado por Mike Waltz durante una rueda de prensa junto a Tom Fletcher y Jeremy Lewin.
“Estos fondos salvarán más vidas en todo el mundo, pero también impulsarán las reformas que hemos implementado para mejorar la eficiencia, la rendición de cuentas y el impacto duradero”, declaró Waltz.
Nuevo fondo para la ONU
La nueva asignación se suma a otros 2,000 millones de dólares previamente destinados por Washington para respaldar el proceso de “reestructuración humanitaria” desarrollado en coordinación con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
Según Waltz, el objetivo principal es reducir duplicidades administrativas y mejorar el uso de los recursos financieros dentro del sistema internacional de asistencia.
“Nuestra cuota en el reparto de la carga ha aumentado, pero la duplicación y las ineficiencias han disminuido. Eso costaba tiempo, dinero de los contribuyentes y, francamente, vidas”, sostuvo el funcionario estadounidense.
El embajador también afirmó que todavía persisten problemas de burocracia excesiva que, a su juicio, afectan la capacidad operativa de las Naciones Unidas en situaciones de emergencia.
Críticas al sistema humanitario
Durante la comparecencia, Jeremy Lewin aseguró que Estados Unidos llevaba años financiando “una parte desproporcionada” del sistema humanitario global.
El funcionario sostuvo que parte de esos recursos terminaron desviándose hacia otras áreas, incluyendo organizaciones vinculadas al terrorismo, aunque no presentó detalles específicos sobre esos señalamientos.
“Cuando el presidente llegó al cargo, dejó claro que el sistema necesitaba una reforma profunda. La primera fase fue recortar lo que no tenía sentido; ahora estamos en la fase de construir un modelo que funcione de verdad y salve vidas”, indicó.
Las declaraciones se producen después de los recortes aplicados por la administración Trump durante sus primeros meses de gobierno, entre ellos el cierre de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
La respuesta de Naciones Unidas
Por parte de la ONU, Tom Fletcher defendió las reformas impulsadas dentro de la estructura humanitaria y aseguró que el organismo trabaja para reducir procesos administrativos innecesarios.
“Eliminamos duplicación y burocracia para asegurar que se aprovecha el último céntimo de cada dólar”, afirmó.
El responsable humanitario añadió que la nueva financiación permitirá ampliar operaciones de asistencia internacional en distintos puntos del mundo.
“Con esta nueva financiación salvaremos millones de vidas. Esto convierte a Estados Unidos en nuestro mayor donante nacional y permitirá acelerar los avances logrados”, señaló Fletcher.
La deuda de EE. UU. con la ONU
Pese al nuevo compromiso financiero, Estados Unidos mantiene una deuda considerable con Naciones Unidas desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
En febrero pasado, Washington realizó un pago cercano a 160 millones de dólares, aunque en años anteriores llegó a aportar hasta 17.000 millones de dólares anuales al conjunto de programas internacionales de la ONU.
Analistas internacionales consideran que el nuevo fondo busca reforzar la influencia estadounidense dentro del sistema multilateral mientras continúa el debate sobre la eficiencia y sostenibilidad de la ayuda humanitaria global.

