RDÉ DIGITAL, WASHIGTON.- Estados Unidos impuso un arancel del 25 % a Brasil sobre determinadas importaciones procedentes del país sudamericano. La medida entrará en vigor el 22 de julio. Además, el Gobierno brasileño rechazó la decisión y anunció que activará la Ley de Reciprocidad para responder a las nuevas restricciones comerciales.
El gravamen fue anunciado tras una investigación de un año realizada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). Sin embargo, algunos productos quedaron excluidos del nuevo arancel. Entre ellos figuran la carne de res, el café, piezas de aeronaves y bienes que Estados Unidos no produce.
Respuesta de Brasil
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó la medida como injustificada. Asimismo, afirmó que Brasil no reconoce investigaciones que, a su juicio, carecen de respaldo en las normas multilaterales del comercio.
El Gobierno brasileño aseguró que iniciará de inmediato los procedimientos para aplicar la Ley de Reciprocidad. Además, informó que retomará el caso mediante el mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Brasil también recordó que, según cifras del propio Gobierno estadounidense, Estados Unidos acumuló un superávit de 424,500 millones de dólares en el intercambio de bienes y servicios con el país sudamericano durante los últimos 15 años.
Tensión comercial
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, justificó la decisión al afirmar que Brasil mantiene prácticas comerciales desleales. Por ello, sostuvo que esas políticas limitan el acceso de productores y trabajadores estadounidenses al mercado brasileño.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que el Gobierno de Lula no negoció de buena fe. En consecuencia, defendió los nuevos aranceles como parte de la estrategia comercial impulsada por la administración de Donald Trump.
Washington también cuestionó políticas relacionadas con el comercio digital y el sistema de pagos electrónicos PIX. De igual forma, busca obtener un trato arancelario similar al que Brasil concede a socios como México e India.
Impacto político
La decisión también elevó la tensión política entre ambos países. Mientras tanto, Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato presidencial, criticó la gestión de Lula tras conocerse el anuncio.
El dirigente conservador afirmó que el mandatario brasileño no está en condiciones de gobernar. No obstante, semanas antes había pedido a Washington no aplicar nuevos gravámenes por considerar que podrían favorecer políticamente a Lula de cara a las elecciones de octubre.
Finalmente, Estados Unidos advirtió que responderá con nuevas contramedidas si Brasil adopta represalias comerciales. Así, el conflicto abre una nueva etapa en las relaciones económicas y diplomáticas entre ambos gobiernos.

