RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Juan Pablo Uribe, condenó enérgicamente la modificación del Himno Nacional Dominicano realizada por integrantes de un colectivo LGBT, quienes presentaron una versión denominada “Himno Nacional Lésbico Dominicano”, en la que se sustituyen los versos originales del autor Emilio Prud’Homme.
Uribe advirtió que alterar la letra del himno constituye un ultraje penalizable según lo establece la Ley 210-19 sobre los símbolos patrios, la cual contempla sanciones que incluyen prisión y multas para quienes incurran en estas acciones.
“El Ministerio Público puede actuar de oficio. Lo digo como presidente de Efemérides Patrias, porque la Ley 210-19 así lo establece”, declaró.
¿Qué dice la ley?
La Ley 210-19, promulgada en 2019, especifica en su artículo 37 que se considera ultraje al Himno Nacional:
- Cambiar su letra o tiempo musical.
- Bailar mientras se interpreta
- Convertirlo en una pieza bailable.
- Cantarlo en actos póstumos de personas sin méritos patrióticos.
Estas acciones pueden ser sancionadas con penas de uno a tres meses de prisión y multas de cinco a veinte salarios mínimos del sector público. La reincidencia implica el doble de la pena, según el artículo 40 de la misma ley.
“Una falta grave y escandalosa”
Uribe calificó la modificación como una “estrategia de visibilización errada”, que en lugar de generar apoyo provoca rechazo social.
“Lo que gana es el repudio, el asco moral de la mayoría de la sociedad dominicana. Somos una nación fundada sobre valores cristianos: Dios, Patria y Libertad”, expresó.
El historiador lamentó que el colectivo haya optado por alterar un símbolo sagrado como medio de protesta. “Es una vagabundería, un acto absolutamente vulgar“, enfatizó.
Respeto a los símbolos patrios
Juan Pablo Uribe instó a actuar con respeto hacia los símbolos nacionales, recordando que el Himno Nacional, junto con la bandera y el escudo, representa los pilares históricos y morales del país.
“Hay que tener respeto, decencia y una protocolaridad patriótica por los valores familiares y comunitarios”, concluyó.

