RDÉ DIGITAl, SANTO DOMINGO.- El fenómeno El Niño agrava la sequía que afecta a República Dominicana y aumenta la preocupación por las reservas de agua. Según las autoridades, los embalses regulados cuentan con agua para garantizar el suministro durante unos tres meses.
La sequía comenzó a intensificarse desde mayo y ya genera efectos en el sector agropecuario. Además, el panorama podría complicarse durante los próximos meses, debido a que el período seco coincidirá con una mayor influencia del fenómeno climático.
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) confirmó que las condiciones actuales están relacionadas con el aumento de las temperaturas oceánicas y los cambios provocados por el calentamiento global.
El predictor del Indomet, Christopher Floriano, explicó que El Niño se desarrolla en una atmósfera más cálida. Por ello, sus efectos sobre los patrones climáticos pueden resultar más intensos que en episodios anteriores.
El Niño aumenta presión sobre las reservas
Ante este escenario, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) activó medidas para administrar las reservas disponibles. En las zonas abastecidas por presas, las autoridades estiman que el agua almacenada tiene una garantía de unos tres meses.
Por consiguiente, el organismo aplica planes de manejo para reducir el consumo. Asimismo, contempla medidas de racionalización dirigidas a los productores agrícolas.
Luis Cuevas, encargado de Operaciones del Indrhi, explicó que las autoridades trabajan con programas de turnos y tandeos. Estas medidas buscan garantizar una distribución controlada durante el período de escasez.
Además, el Indrhi desarrolla acciones para mejorar la eficiencia de los sistemas de riego. Entre ellas figura el revestimiento de canales para reducir las pérdidas de agua por infiltración.
Zonas agrícolas enfrentan mayor riesgo
Sin embargo, la situación resulta más delicada en las zonas que no cuentan con embalses para regular el suministro. Entre ellas figuran Dajabón, Montecristi y Santiago Rodríguez, además de varias áreas de la región Este.
En estos territorios, la agricultura y la ganadería dependen principalmente de las precipitaciones. Por esa razón, una prolongación de la sequía podría aumentar las dificultades para mantener la producción.
El director del Indrhi, Olmedo Urbáez, indicó que también se redujo el volumen de agua despachado desde algunas presas. Como ejemplo, señaló que algunos sistemas pasaron de entregar 20 metros cúbicos a 17 metros cúbicos.
El pronóstico mantiene la preocupación para los próximos meses. De acuerdo con las proyecciones citadas, El Niño podría intensificarse entre noviembre y febrero, justo cuando el país atraviese parte de su temporada seca.
En consecuencia, las autoridades mantienen los planes de manejo y exhortan a utilizar el agua de manera racional para extender las reservas disponibles.

