RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS (EFE).- Durante la conferencia Bosch Connected World, realizada del 7 al 10 de enero en Las Vegas, el empresario Elon Musk advirtió sobre un desafío inminente para la humanidad: la escasez de electricidad.
Según el CEO de Tesla y SpaceX, el crecimiento acelerado de la Inteligencia Artificial (IA) y la expansión de las tecnologías digitales están impulsando una demanda energética sin precedentes que podría superar la capacidad de producción global.
Musk destacó que la electricidad es la base de la vida moderna, desde el uso cotidiano de dispositivos electrónicos hasta el funcionamiento de fábricas y centros de datos. En este sentido, planteó un escenario preocupante: “Un día sin electricidad nos haría comprender la magnitud del problema que se avecina”.
El empresario explicó que la crisis no solo afectará la generación de energía, sino también la producción de componentes esenciales como transformadores de potencia y reductores de tensión, fundamentales para la distribución eficiente de electricidad.
Uno de los puntos más críticos señalados por Musk es el impacto del desarrollo de la Inteligencia Artificial. Según sus estimaciones, la demanda energética relacionada con la IA se multiplica por diez cada semestre, lo que ejerce una presión sin precedentes sobre la infraestructura eléctrica.
Los sistemas avanzados de IA, especialmente los modelos de lenguaje y algoritmos complejos, requieren grandes volúmenes de energía para su entrenamiento y funcionamiento.
Esta situación, sumada a la evolución de los microchips de alto rendimiento, podría generar un cuello de botella energético que ralentice la innovación tecnológica.
El empresario instó a los líderes mundiales a incrementar la producción de electricidad y fortalecer la infraestructura energética para evitar una crisis que, en sus palabras, podría producirse antes de lo esperado.

