RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), doctor Guido Gómez Mazara, presentó su más reciente libro Transición Electoral 1966-1996 en la Oficina de Cultura en el Alto Manhattan, ante más de 300 dominicanos.
Durante su intervención, Gómez Mazara profundizó en las características de la vida política de la República Dominicana, destacando una tradición autoritaria que se remonta a los primeros días del Estado.
Según el autor, la política dominicana ha sido marcada por ciclos de interrupciones democráticas y por un proceso “arrítmico” en el que, a pesar de los esfuerzos por consolidar un sistema democrático estable, las interrupciones tanto internas como internacionales han tenido un impacto considerable.
Uno de los puntos clave abordados fue el proceso electoral de 1966, que, según Gómez Mazara, se vio profundamente influenciado por factores externos, como el financiamiento de las elecciones por parte de Estados Unidos, en el contexto de la Guerra Fría.
Gómez Mazara indicó que la victoria de Joaquín Balaguer en 1966 estuvo relacionada con la intervención estadounidense para frenar cualquier tendencia política de orientación liberal en la región, particularmente tras la Revolución Cubana de 1959.
Aunque recordó que Juan Bosch no era marxista en ese entonces, señaló que la intervención fue clara en la imposición de un candidato.
“Las aspiraciones democráticas que surgieron de la confrontación civil y militar hacían suponer que en 1966 triunfaría el mismo factor que ganó en 1962, pero no fue así”, indicó.
El libro también explora cómo las tendencias autoritarias han sido una constante en el sistema político dominicano, incluso en figuras de corte progresista.
Gómez Mazara citó como ejemplo a José Francisco Peña Gómez, quien, según el autor, mostró tendencias autoritarias al influir en la selección de candidatos dentro del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
En particular, mencionó la crisis interna de 1981-82 en el PRD, cuando Peña Gómez favoreció su propia candidatura sobre la de Tonty Rutinel, y la crisis de 1994, cuando, a pesar de su estado de salud, intentó imponer su candidatura para la alcaldía de Santo Domingo.
En su análisis, Gómez Mazara concluyó que los liderazgos autoritarios y los ciclos de retroceso han retrasado el desarrollo institucional de la República Dominicana, condicionando la evolución de su modelo democrático y contribuyendo a la perpetuación de prácticas que dificultan el fortalecimiento de las instituciones del país.

