RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La creciente agitación en Haití no representa una amenaza para la República Dominicana en términos de que las pandillas crucen hacia este territorio o intenten enfrentarse a las fuerzas armadas de este país, aunque sí representa un problema migratorio para la nación caribeña.
Así lo expresan un grupo de especialistas consultados por N Investiga, quienes coinciden en que las fuerzas militares dominicanas están preparadas para cualquier eventualidad de violencia que pueda proyectarse hacia la República Dominicana, aunque la entrada ilegal de haitianos a este territorio es una preocupación constante.
El senador de Elías Piña, Yván Lorenzo; el historiador y exministro de las Fuerzas Armadas, José Miguel Soto Jiménez; el analista político internacional Danny Shaw; y el exembajador haitiano en República Dominicana Edwin Paraison descartaron que la inestabilidad en Haití afecte a su país vecino.
Lorenzo señaló que el conflicto se está desarrollando en suelo haitiano y hasta ahora no se ha percibido ninguna amenaza por parte de los ciudadanos haitianos, aunque afirmó que el Gobierno dominicano no ha manejado adecuadamente el tema.
El congresista indicó que el presidente Luis Abinader ha abordado la situación haitiana con populismo y oportunismo político, lo que ha resultado en el deterioro del sistema de comercio en la frontera.
Por su parte, el teniente general retirado José Miguel Soto Jiménez coincide con el senador Lorenzo en que el manejo de la situación ha sido errático y fallido, aunque aseguró que, desde una perspectiva militar convencional, Haití no representa ninguna amenaza para la República Dominicana.
“Mientras tanto, Danny Shaw señaló que las pandillas están altamente armadas, con fusiles sofisticados provenientes de Estados Unidos e Israel, además de los grandes intereses que rodean al narcotráfico en Haití desde los tiempos de Duvalier, lo que afecta a la población civil que se ve obligada a emigrar, siendo la República Dominicana la primera opción para los haitianos.
“El pueblo haitiano no tiene acceso a alimentos, empleo o educación, es una verdadera crisis humanitaria. Por lo tanto, los jóvenes haitianos no tienen otra opción y migran a República Dominicana”, afirmó.
Por último, el exembajador haitiano en el país, Edwin Paraison, no cree que la violencia en Haití tenga un impacto en República Dominicana, ni represente una amenaza militar, pero sí ve un impacto migratorio y económico-comercial, ya que algunas de las rutas de importación de productos desde Haití, que operan a través de República Dominicana, podrían verse afectadas por la presencia de las bandas.

