RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-Expertos han advertido sobre deterioro en la estructura en construcción de la línea 2C del Metro de Santo Domingo, que enlazará desde el kilómetro 9 de la autopista Duarte hasta Los Alcarrizos. Aunque no se ha concluido la obra, ya se reportan signos preocupantes de degradación del viaducto.
El ingeniero Jesús Manuel Fernández Mañón, especialista certificado en corrosión en EE. UU., observó varillas con oxidación y presencia de calcita en el concreto, indicadores de que el agua ya está penetrando la estructura, lo que podría comprometer el acero si no se aplica el sellado correspondiente. Adicionalmente, advirtió que la lluvia ácida, al reducir el pH del agua, acelera estos efectos dañinos.
El ingeniero estructuralista Andrik Soto explicó que las manchas blanquecinas son resultado de reacciones químicas entre el cemento y el agua, una situación que puede derivar en grietas o desprendimientos en el concreto, conocidos como “efecto cocodrilo”. En obras similares de EE. UU., se utilizan recubrimientos especializados y sistemas de drenaje para evitar la acumulación de agua.
Por su parte, la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret) reconoció estas deficiencias, pero afirmó que están dentro del proceso constructivo y serán corregidas. Indicó que están analizando recubrimientos modernos para impermeabilizar las estructuras, cuya elección se espera antes de finales de septiembre, y estimó que los trabajos de sellado podrían completarse en un mes, siempre que no haya lluvias.
Si bien en 2022 estudios iniciales certificaron que pilotes y hormigón cumplían estándares estructurales, esos análisis no contemplaban los efectos derivados de la exposición al ambiente, tales como humedad, filtraciones y corrosión temprana. Además, el monitoreo del avance ha dejado al descubierto áreas con filtraciones visibles, recubrimientos desprendidos y elementos improvisados (como gomas utilizadas como juntas), lo que sugiere deficiencias en la supervisión de la obra.
La fecha oficial de entrega del tramo 2C está fijada para febrero de 2026. No obstante, expertos insisten en que el tiempo es un factor crítico: si no se aplican correcciones oportunas, tanto la corrosión como las filtraciones podrían comprometer significativamente la seguridad de la estructura en un plazo corto.
Esta situación pone en evidencia importantes desafíos en la calidad constructiva y el monitoreo técnico, justo en una infraestructura destinada a mejorar la movilidad urbana del Gran Santo Domingo.

