RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-En el foro Encuentro Autismo 2024, realizado por la Fundación Hope for Autism en República Dominicana, expertos nacionales e internacionales examinaron las herramientas y avances médicos disponibles para abordar el trastorno del espectro autista (TEA) en el país.
Enfatizaron la importancia de contar con datos precisos que permitan diseñar políticas públicas que beneficien a las personas con autismo, optimizando su atención integral y mejorando su calidad de vida.
Lisbeth Cabrera Del Cid, presidenta de la Fundación y madre de un niño con autismo, expresó que en República Dominicana no existen estadísticas sobre la cantidad de personas con TEA, lo que dificulta crear programas de salud específicos.
Citó cifras de Estados Unidos, donde se estima que uno de cada 36 niños de aproximadamente 8 años recibe el diagnóstico.
“Utilizamos estos datos como referencia porque, sin datos locales, no podemos entender la magnitud del desafío que enfrentamos”, señaló.
Desafíos en la identificación y expresión de síntomas
Cabrera describió una de las problemáticas más complejas para las personas con autismo: la dificultad para expresar sentimientos de dolor o necesidad, lo cual puede llevar a situaciones de riesgo. “Muchas personas con autismo no expresan el dolor; en casos de apendicitis, por ejemplo, esto puede ser letal”, explicó.
En aquellos pacientes que sienten dolor pero no logran verbalizarlo, se observan manifestaciones físicas como golpearse, morderse o mostrar comportamientos agresivos.
También destacó que el desconocimiento en la sociedad contribuye a la confusión en los diagnósticos, pues algunos casos pueden presentar comorbilidades que se confunden con TEA.
Avances en los métodos de tratamiento
El foro contó con la participación del doctor Robert Melillo, experto en neurología funcional con más de 30 años de experiencia en el tratamiento de trastornos del desarrollo.
Melillo presentó su “Método Dr. Melillo”, que se basa en el uso de terapias olfativas, auditivas, ejercicios de respiración y actividad física, orientadas a mejorar las conexiones cerebrales.
“El éxito no depende solo de contar con las herramientas, sino de saber utilizarlas en cada contexto”, dijo el especialista.
Además, explicó que este enfoque, diseñado para su aplicación en el entorno familiar, permite que las familias adapten las actividades a la rutina del hogar, promoviendo un desarrollo más adecuado para los pacientes con TEA.
Melillo también advirtió que el autismo no es una condición de la cual una persona “crece y desaparece”; más bien, requiere de una intervención continua y personalizada para mejorar los síntomas a lo largo de la vida.
Explicó que, aunque las probabilidades de que un hermano de una persona con autismo también desarrolle TEA son de solo un 19 %, es importante que todos los miembros de la familia comprendan el trastorno para evitar problemas de convivencia.
El autismo: ¿se nace o se desarrolla?
El doctor Nicolás Loyacono, director de la Sociedad Argentina de Neurodesarrollo y Trastornos Asociados, aportó una perspectiva distinta, afirmando que el autismo no es congénito, sino que es resultado de un “estado inflamatorio” en el cerebro.
“El sistema nervioso está en alerta debido a problemas en el cuerpo, como afecciones digestivas o infecciones”, explicó.
Aclaró que los síntomas de TEA suelen manifestarse después de que un niño pasa por una fase de regresión, como la pérdida del habla o del interés en jugar, y añadió que, al tratar las enfermedades subyacentes, pueden lograrse mejoras significativas en los síntomas.
La labor de la Fundación Hope for Autism
La Fundación Hope for Autism se dedica a promover una mejor comprensión del TEA en República Dominicana.
Cabrera destacó cuatro áreas de trabajo prioritarias: proporcionar información actualizada a través de foros y congresos; apoyar económicamente a las familias para cubrir terapias locales e internacionales; impulsar investigaciones locales que permitan desarrollar políticas y tratamientos adaptados al país, y facilitar ayuda psicológica a las familias.
Además, la Fundación busca integrar a las personas con autismo en el ámbito laboral, impulsando su inclusión como ciudadanos productivos.
“El autismo no debe ser una limitación para que las personas con esta condición se desarrollen plenamente en la sociedad”, concluyó Cabrera.
La urgencia de avanzar en la cobertura y formación
Los expertos coincidieron en la necesidad de que República Dominicana fortalezca los servicios de salud y educación enfocados en el TEA, considerando que la falta de datos precisos limita el alcance de las intervenciones y el desarrollo de estrategias efectivas para mejorar la calidad de vida de las personas con autismo en el país.

