RDÉ DIGITAL, LOS ÁNGELES.- Tras más de una década alejado del cine, el músico Gene Simmons regresa a la gran pantalla como productor de Deep Water, una apuesta por la acción y las emociones intensas.
Un regreso marcado por el entretenimiento
El líder de Kiss retoma su vínculo con el cine con una visión clara. Según afirmó, el objetivo es el mismo que en la música: emocionar al público.
Simmons explicó que tanto en el escenario como en la pantalla se busca generar impacto. En ese sentido, destacó que el entretenimiento debe hacer que la audiencia se desconecte de la realidad.
Una historia de supervivencia extrema
La película Deep Water sigue a dos pilotos interpretados por Ben Kingsley y Aaron Eckhart.
Ambos se ven obligados a aterrizar en el océano. A partir de ese momento, enfrentan múltiples peligros mientras intentan sobrevivir junto a la tripulación.
El sello de un director experimentado
El filme está dirigido por Renny Harlin, conocido por su experiencia en cine de acción.
Además, el director señaló que la película rinde homenaje al cine de desastres de los años 70. Por ello, combina tensión, drama y espectáculo.
Cine y música, dos mundos conectados
Para Simmons, el cine es una extensión natural del espectáculo musical. De hecho, considera que ambas industrias comparten el mismo propósito.
El artista afirmó que el cine reúne distintas formas de arte. En conclusión, lo define como una experiencia completa que mezcla narrativa, sonido e imagen.
Una apuesta por conectar con el público
La colaboración entre Simmons y Harlin surge de años de afinidad creativa. Así, el proyecto busca atraer tanto a fanáticos del cine como de la música.
En definitiva, el regreso de Simmons marca una nueva etapa en su carrera, ahora enfocada en conquistar al público desde la gran pantalla.

