RDÉ DIGITAL, PUERTO PRÍNCIPE. – El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, anunció la creación del Fondo de Dividendos de Paz (FDPH). La iniciativa busca apoyar el desarme y desmantelamiento de los grupos armados que mantienen al país sumido en una crisis de violencia.
El fondo fue creado en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Su lanzamiento se realizó el lunes en la Villa d’Accueil, en Puerto Príncipe, con la presencia de funcionarios haitianos y representantes internacionales.
Durante el acto, Fils-Aimé reafirmó el compromiso de su Gobierno con la recuperación de la paz y la seguridad. Además, destacó la resistencia de la población haitiana ante la creciente inseguridad.
Haití busca apoyo para el fondo de paz
El lanzamiento contó con la participación del embajador de Francia en Haití, Gautier Lekens. También estuvo presente Carlos Ruiz Massieu, representante especial del secretario general de la ONU y jefe de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (Binuh).
Asimismo, el primer ministro calificó el mecanismo como una «alianza histórica» entre Haití y Naciones Unidas. Según explicó, el fondo representa una respuesta estructural a los graves desafíos de seguridad que enfrenta el país.
Fils-Aimé también reconoció el respaldo de los socios internacionales que han decidido apoyar la iniciativa. En ese sentido, sostuvo que invertir en el fondo significa contribuir a la seguridad de Haití y del Caribe.
Sin embargo, las autoridades todavía no han informado cuánto dinero manejará el mecanismo. Tampoco se han divulgado los nombres de todos los socios internacionales que respaldarán financieramente el fondo.
Gobierno mantiene programa de desarme
Por otra parte, Fils-Aimé reiteró el respaldo de su Gobierno a la Comisión Nacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración. Este organismo tiene entre sus objetivos reducir la violencia y contribuir a la recuperación de las comunidades afectadas.
Haití enfrenta una profunda crisis de seguridad debido a la actividad de las pandillas armadas. Estos grupos controlan gran parte de Puerto Príncipe y mantienen ataques, secuestros y otros hechos violentos.
Como consecuencia, miles de personas han tenido que abandonar sus comunidades. La situación también ha agravado las dificultades sociales y económicas que enfrenta el país.
De acuerdo con datos de la ONU, la violencia dejó al menos 3.050 muertos y 1.401 heridos durante los primeros seis meses del año.
Con el nuevo fondo de paz, el Gobierno haitiano busca fortalecer los esfuerzos de desarme. Además, pretendemos crear condiciones que permitan avanzar hacia una mayor estabilidad y recuperación de las comunidades afectadas.

