RDÈ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-El huracán Gabrielle avanza rápidamente por el Atlántico hacia el archipiélago de las Azores, donde se prevé la llegada de condiciones de huracán entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
A las 9:00 de la mañana GMT, el ciclón se localizaba en la latitud 36.5 norte y longitud 38.8 oeste, con vientos máximos sostenidos de 140 km/h y ráfagas más intensas. La presión central mínima se estimó en 979 milibares.
Gabrielle se desplaza a una velocidad de 52 km/h en dirección este, en una trayectoria directa hacia las Azores, territorio insular de Portugal.
Las autoridades mantienen en vigor un aviso de huracán para todas las islas del archipiélago, lo que indica que se esperan vientos potencialmente destructivos en las próximas horas. El NHC instó a la población a acelerar sus preparativos para proteger la vida y la propiedad ante la inminente llegada del fenómeno.
Los vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 95 kilómetros desde el centro, mientras que los vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzan un radio de hasta 315 kilómetros, por lo que el impacto abarcará una amplia zona, incluso más allá del paso directo del ojo.
Se prevén los siguientes impactos:
Viento: ráfagas con intensidad de huracán afectarán varias islas desde esta noche y podrían continuar tras el paso del centro del sistema.
Marejada ciclónica: se anticipan inundaciones costeras significativas acompañadas de olas grandes y destructivas.
Lluvias: se esperan acumulaciones de entre 75 y 125 milímetros en las Azores centrales, con riesgo de inundaciones repentinas en áreas montañosas. Las islas occidentales y orientales podrían registrar entre 25 y 75 milímetros.
Oleaje: las marejadas generadas por Gabrielle continuarán afectando a Bermudas y a la costa este de Estados Unidos hasta Canadá. En las Azores, las olas peligrosas comenzarán a sentirse durante el día.
Las autoridades locales y meteorológicas continúan vigilando el avance del ciclón, mientras la población en las Azores se prepara para enfrentar sus efectos.

