RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– Un total de 1,629 dominicanos enfrentan órdenes finales de deportación en los Estados Unidos, según el Informe Anual del Año Fiscal 2024 publicado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Este dato coloca a la República Dominicana en el séptimo lugar entre los 10 países con más ciudadanos en esta situación migratoria.
El informe revela que los países con mayor número de ciudadanos con órdenes de deportación son México, Honduras y Guatemala, seguidos por India, El Salvador y Colombia. Después de la República Dominicana, figuran Venezuela, Ecuador y Rusia.
Muchos de los migrantes afectados fueron detenidos tras ingresar por la frontera suroeste de EE.UU. o debido a antecedentes penales. Sin embargo, el informe no especifica si las órdenes han sido ejecutadas o si los deportados han sido liberados.
Redadas y deportaciones aumentan.
Desde el 21 de enero, ICE ha intensificado los operativos de detención y deportación en cumplimiento de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, lo que podría convertirse en la mayor deportación masiva en la historia de EE.UU. En la primera semana de este periodo, México recibió a 4,094 deportados de Estados Unidos.
En Boston, durante una de las primeras redadas, ICE detuvo a un dominicano con cargos penales por tráfico de heroína y posesión de arma de fuego. Por su parte, en Puerto Rico, el Barrio Obrero, que alberga una gran comunidad dominicana, se ha convertido en uno de los principales focos de arrestos. A pesar de los esfuerzos de la gobernadora Jenniffer González por calmar a la población, los operativos se han intensificado en la isla.
Según cifras oficiales, el 90 % de los dominicanos repatriados en 2024 provienen de EE.UU., con 3,491 deportaciones registradas entre enero y el 12 de diciembre del año pasado. Aunque la cifra es ligeramente menor que en 2023, cuando se registraron 3,863 deportaciones, EE.UU. sigue siendo el país con mayor cantidad de repatriaciones de dominicanos.
El aumento de los operativos ha generado preocupación en la comunidad dominicana, mientras que organizaciones de derechos humanos expresan su inquietud por la magnitud de las deportaciones y la falta de un proceso migratorio más humanitario.

