RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El Instituto Duartiano (ID) rindió este martes un homenaje solemne al exlanzador Juan Marichal, figura emblemática del béisbol dominicano y primer jugador del país en ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown.
El acto formó parte de un Tributo Patriótico dedicado a exaltar su legado deportivo y su representación de la dominicanidad en escenarios internacionales.
La ceremonia se desarrolló en el auditorio “Profesor José Joaquín Pérez Saviñón”, en la sede del Instituto Duartiano de la Ciudad Colonial, y reunió a personalidades del ámbito deportivo, cultural y social.
Durante el evento, el presidente de la entidad, Wilson Gómez Ramírez, destacó la trayectoria de Marichal y lo definió como “un hijo ejemplar de la patria”, resaltando su papel como embajador del orgullo nacional.
La secretaria general del ID, Rafaela Mesa, tuvo a su cargo las palabras iniciales, mientras que el narrador deportivo Ricky Noboa enfatizó la disciplina y el compromiso que marcaron la carrera del homenajeado, afirmando que su labor “llenó de gloria a República Dominicana”.
Instituto Duartiano proyecta documental
Como parte de la actividad, se proyectó el documental “Homenaje a don Juan Marichal”, y el cronista deportivo César Daniel Medina Núñez presentó dos décimas dedicadas al exjugador, evocando además su segmento radial Amalgama de colores en la pelota.
Su intervención estuvo precedida por un fragmento musical que provocó los aplausos de los asistentes.
Marichal estuvo acompañado por su esposa, Alma, así como por hijos y nietos.
Entre los presentes también se encontraban Roberto Saladín Selín, Adalgisa Pantaleón, Luisa Rivera Damirón y María Cristina Mere de Farías, además de integrantes del Instituto Duartiano.
El homenajeado recibió una placa conmemorativa, la Bandera Nacional, una colección de publicaciones sobre Juan Pablo Duarte, un botón institucional y un busto del patricio, distinciones aprobadas de manera unánime por la junta directiva del ID.
Visiblemente conmovido, Marichal agradeció el reconocimiento y recordó que siempre representó al país con orgullo tanto en las Grandes Ligas como en la pelota invernal.
La ceremonia concluyó con la interpretación del Himno a Juan Pablo Duarte y un brindis celebrado en la Plaza Patriótica de la Libertad, situada en la Casa de la Familia Duarte-Díez.

