RDÉ DIGITAL, PERÚ (EFE).- Una investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) ha puesto al descubierto una serie de movimientos financieros sospechosos vinculados a la presidenta de Perú, Dina Boluarte, durante el período comprendido entre 2016 y 2022, según lo revelado en un reportaje periodístico publicado este domingo por el diario El Comercio.
De acuerdo con los datos de la UIF, Boluarte habría recibido más de un millón de soles (equivalente a US$300,000) en sus cuentas bancarias durante dicho período, en el cual fue candidata a la vicepresidencia de la República y posteriormente ministra en el Gobierno de Pedro Castillo (2021-2022). Estos fondos, según el informe, fueron depositados en 11 cuentas bancarias, cuatro de las cuales eran mancomunadas, y provendrían de “numerosos depósitos en efectivo y transferencias cuyo origen se desconoce”.
La investigación, que se inició a raíz de denuncias sobre la posesión de relojes de lujo por parte de Boluarte, revela que los movimientos financieros realizados por la mandataria peruana podrían estar relacionados con el delito de lavado de activos, según lo señalado por la UIF en el reportaje.
Además, la Fiscalía de la Nación ha abierto una investigación preliminar por presunto enriquecimiento ilícito tras detectarse estos movimientos sospechosos en las cuentas de Boluarte.
A pesar de que Boluarte ha declarado ingresos en bienes por 462,968 soles (equivalente a US$126,000) y otros ingresos por 593,347 soles (equivalente a US$161,000) hasta 2023, junto con su salario mensual como presidenta de 16,000 soles (equivalente a US$4,300), la información económica declarada no parece sustentar las operaciones detalladas por la UIF.
Cabe destacar que Boluarte también enfrenta una investigación por lavado de activos en relación con los aportes al partido Perú Libre, fundado por el prófugo Vladimir Cerrón, en el que militó hasta 2022.
La investigación periodística revela una compleja red de movimientos financieros que se remontan a los años en que Boluarte era funcionaria del Registro Nacional de Identidad Civil (Reniec) en 2016, y se extienden hasta su desempeño como jefa zonal del Reniec y su participación en actividades políticas y electorales.
Hasta el momento, los titulares mancomunados de las cuentas bancarias de Boluarte no han registrado declaraciones juradas de ingresos, lo que aumenta las sospechas sobre la legalidad de estos movimientos financieros.

