RDÉ DIGITAL, LIMA.- Keiko Fujimori asumió este martes la Presidencia de Perú para el periodo 2026-2031, con lo que inicia una nueva etapa del fujimorismo en el país. La líder de Fuerza Popular llegó al poder después de cuatro intentos electorales y tras superar tres derrotas anteriores en segunda vuelta.
Además, Fujimori se convierte en la primera mujer elegida presidenta de Perú. Su triunfo representa el regreso del movimiento político fundado por su padre, Alberto Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000 y dejó el poder tras un escándalo de corrupción.
La nueva mandataria ganó las elecciones por una diferencia menor a 50.000 votos frente al izquierdista Roberto Sánchez. Por lo tanto, su llegada al Palacio de Gobierno marca un cambio político importante en una nación que ha vivido años de constantes crisis institucionales.
Keiko Fujimori reivindica el legado de su padre
Keiko Fujimori, de 51 años, asumió el liderazgo del fujimorismo durante las últimas dos décadas. Asimismo, mantuvo como uno de sus principales objetivos reivindicar la figura de Alberto Fujimori y recuperar la presencia del movimiento en el Gobierno.
Sin embargo, el legado de su padre continúa generando divisiones en Perú. Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y corrupción relacionados con su mandato.
Por otro lado, la nueva presidenta ha centrado su discurso en la lucha contra la inseguridad ciudadana. En consecuencia, prometió aplicar una estrategia firme contra las organizaciones criminales y las redes de extorsión que afectan a ciudadanos y empresas.
No obstante, sectores opositores y organizaciones de víctimas de la violencia estatal han expresado preocupación ante el regreso del fujimorismo. Además, mantienen vigilancia sobre las primeras decisiones del nuevo Gobierno.
Perú inicia una nueva etapa política
La llegada de Keiko Fujimori ocurre después de una década marcada por la inestabilidad política. Durante ese periodo, Perú tuvo ocho presidentes en diez años debido a conflictos entre el Ejecutivo y el Congreso.
Asimismo, sus críticos señalan que el fujimorismo tuvo un papel importante en varias disputas políticas que terminaron con destituciones presidenciales. Sin embargo, Fujimori sostiene que nunca formó parte de un Gobierno.
Además, la presidenta electa contará previsiblemente con respaldo parlamentario para desarrollar su mandato completo. En materia económica, recibió apoyo del sector empresarial tras anunciar la continuidad de Julio Velarde al frente del Banco Central.
Fujimori refuerza el giro político regional
La elección de Keiko Fujimori también refleja el avance de gobiernos conservadores en América Latina. Por ello, varios mandatarios de derecha participaron en su investidura.
Entre los asistentes estuvieron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa; Bolivia, Rodrigo Paz; y Panamá, José Raúl Mulino.
Asimismo, acudieron el rey de España, Felipe VI, y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. De esta manera, la ceremonia reunió a representantes de distintas corrientes políticas de la región.

