RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Biblioteca Infantil Juvenil República Dominicana (BIJRD), adscrita al programa Supérate, reabrió sus puertas a principios de marzo con nuevas iniciativas y un renovado enfoque educativo. Durante el acto de apertura, fue presentada la nueva directora general, Amerfis Cáceres, quien compartió su plan de trabajo para modernizar y transformar el espacio en un centro inclusivo, tecnológico y cultural.
Modernización y nuevas actividades
Cáceres, quien asumió la dirección en febrero, destacó que su objetivo es hacer de la BIJRD un lugar que fomente el amor por la lectura, el aprendizaje y la creatividad en niños y jóvenes. “Queremos que esta biblioteca sea democrática y atractiva para todos, posicionándola como un centro educativo innovador de la República Dominicana”, afirmó la directora.
Para lograrlo, anunció la creación de alianzas con empresas del sector privado, organizaciones no gubernamentales y embajadas, con el fin de potenciar los recursos y mejorar los servicios.
Actividades para la formación integral
Dentro de las nuevas propuestas, Cáceres subrayó la incorporación de clases de piano, violín y guitarra, así como talleres sobre valores éticos y morales. Además, la biblioteca formará un coro y promoverá la creación de cómics que llevarán la marca institucional de Supérate.
Uno de los proyectos más destacados será la creación de una nueva sala de Astronomía, que busca fomentar el interés por la ciencia y el universo a través de una experiencia interactiva. También se habilitarán nuevas salas de matemáticas y medio ambiente, donde los estudiantes podrán participar en actividades y talleres que fortalecerán sus habilidades en estas áreas.
Compromiso con la educación y la comunidad
Durante una reunión encabezada por Gloria Reyes, directora general de Supérate, Amerfis Cáceres reiteró su compromiso de hacer de la BIJRD un espacio de referencia para el aprendizaje y el desarrollo de los jóvenes. Con un enfoque moderno y sostenible, la directora aseguró que la biblioteca seguirá siendo un recurso invaluable para la comunidad.
La BIJRD, que ya tiene 15 años de historia, continúa adaptándose a las necesidades educativas de la sociedad, ofreciendo un entorno propicio para el desarrollo académico y cultural de las futuras generaciones.

