RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- A pesar de los desafíos de la pandemia y los conflictos bélicos recientes, la economía mundial ha demostrado una resistencia notable, con la migración desempeñando un papel crucial en esta resiliencia al contribuir al aumento de la capacidad de producción.
Esta visión fue expresada en una entrevista por el economista principal del Fondo Monetario Internacional (FMI), Pierre-Olivier Gourinchas: “La migración ha sido un componente vital en la resiliencia de varias economías avanzadas”, afirmó el economista.
Al observar países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o la eurozona, se ha notado “un incremento en la oferta laboral” gracias en gran medida a trabajadores nacidos en el extranjero, lo que “ha mejorado la capacidad productiva de la economía”.
“También ha ayudado a aliviar parte de la presión sobre el mercado laboral posterior a la pandemia”, agregó. Por lo tanto, el papel de la migración también ha sido crucial “en la lucha contra la inflación”.
Gourinchas desestimó los discursos negativos sobre la migración emitidos por algunas figuras políticas y partidos que abogan por políticas proteccionistas: “Los estudios realizados por el Fondo sugieren que la migración tiende a ser un beneficio neto para las economías receptoras, aumentando la oferta laboral y fomentando la innovación”, explicó.
Esta semana, en el marco de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington, el Fondo presentó su último informe de perspectivas económicas. En él se exploran escenarios alternativos que podrían impulsar el crecimiento, y el fomento de la migración es uno de ellos.
Si la fuerza laboral en las economías avanzadas aumenta un 1 % para 2030 gracias a la migración, el aumento resultante en la oferta laboral podría añadir un 20 % al crecimiento mundial, estima el FMI.
Aunque el Fondo ha revisado al alza su pronóstico de crecimiento mundial en una décima, hasta el 3,2 %, reconoció la “sorprendente resiliencia” de la economía a pesar de las tensiones geopolíticas como las guerras en Ucrania y Gaza, y la creciente fragmentación geopolítica que está dando forma a un nuevo orden mundial.
Sin embargo, también advirtió que un aumento en el conflicto en Oriente Medio podría empeorar el crecimiento a corto y medio plazo.
En una entrevista realizada días después del ataque de Irán contra Israel, Gourinchas expresó su preocupación por la situación. “Nos preocupa la posibilidad de que el riesgo geopolítico afecte a los mercados de productos básicos y, por ende, tal vez al comercio y la economía global”, afirmó.
Si las tensiones en la región provocan un aumento del 15 % en el precio del petróleo y un incremento significativo en los costos de envío, explicó el economista, podría haber un impacto en la inflación global, elevando alrededor de un 0,7 % en 2024.
A pesar de la resiliencia de la economía global, el Fondo expresó su preocupación por el débil crecimiento a medio plazo, especialmente para las economías emergentes y en desarrollo en comparación con las avanzadas, lo que está generando una mayor desigualdad entre los países desarrollados y en desarrollo.
Según Gourinchas, hay margen para que las economías en desarrollo reduzcan esta brecha, y las organizaciones multilaterales desempeñan un papel clave en este proceso.
Es necesario mejorar el entorno macroeconómico para atraer capital extranjero y capital sostenible. “Muchas de estas economías necesitan encontrar formas de aumentar los ingresos para el gasto público de manera más eficiente”, así como “mejorar y reducir los niveles elevados de deuda”, concluyó.

