RDÉ DIGITAL, WASHIGTON.– El nivel de libertad en Estados Unidos alcanzó su punto más bajo desde 2002. Así lo informó la Freedom House en su informe más reciente.
El país mantiene su clasificación como “libre”. Sin embargo, su puntuación cayó a 81 sobre 100. Por tanto, se trata de su nivel más bajo desde que se publica este índice.
Retroceso y comparaciones
Esta clasificación sitúa a Estados Unidos al nivel de Sudáfrica. Además, queda por debajo de varias naciones europeas, así como de Corea del Sur y Panamá.
El informe señala que el deterioro responde a factores internos. En particular, menciona la disfunción legislativa y el fortalecimiento del poder ejecutivo.
Asimismo, advierte sobre presiones a la libertad de expresión. También destacan intentos de debilitar los mecanismos anticorrupción.
Señalamientos a la administración
La organización vinculó estos cambios a decisiones del presidente Donald Trump.
Según el informe, desde su regreso al poder se han cerrado agencias gubernamentales. Además, se ha desplegado personal migratorio en distintas zonas del país.
En consecuencia, Estados Unidos retrocedió tres puntos en el índice. Esta caída solo fue igualada por Bulgaria dentro de la categoría de países “libres”.
Panorama global
A nivel mundial, la libertad se reduce por vigésimo año consecutivo. En ese sentido, Freedom House calificó este fenómeno como un “hito sombrío”.
Actualmente, solo el 21% de la población mundial vive en países considerados libres. Por otro lado, el retroceso en África se relaciona con golpes de Estado y violencia contra manifestantes.
Según Cathryn Grothe, más países han retrocedido que avanzado en las últimas dos décadas.
Avances y contrastes
No obstante, algunos países registraron mejoras. Por ejemplo, Bolivia, Malawi y Fiyi pasaron a la categoría de “libres”.
En contraste, Finlandia obtuvo la puntuación perfecta de 100. Mientras tanto, Sudán del Sur recibió la calificación más baja, con cero puntos.
Tendencia sostenida
En conclusión, el informe confirma una tendencia global de retroceso democrático. Por ello, los expertos advierten sobre la necesidad de fortalecer las instituciones y las garantías de derechos fundamentales.

