RDÉ DIGITAL, LOS ÁNGELES.- La tormenta más fuerte de este invierno boreal golpeó California este jueves. Las autoridades de Los Ángeles se preparan para inundaciones y deslaves en áreas carbonizadas por los incendios forestales de enero, que cobraron al menos 29 vidas.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) pronostica acumulaciones de hasta 15 cm en 48 horas en algunas zonas. Ryan Kittell, meteorólogo del NWS, advirtió: “Existe un gran riesgo de inundaciones en áreas urbanas y sus alrededores, además de deslaves que arrastren escombros”. Las comunidades de Pacific Palisades y Altadena enfrentan mayor peligro, ya que la vegetación que estabiliza el terreno se perdió en las llamas.
Las autoridades locales instan a quienes viven cerca de las colinas a evacuar de inmediato en caso de emergencia. Obreros han distribuido miles de bolsas de arena y colocado barreras de concreto en Los Ángeles para limitar la erosión. El NWS prevé que la tarde y la noche sean los momentos más críticos, con precipitaciones de entre media y una pulgada por hora y ráfagas de hasta 1,2 pulgadas en puntos localizados.
El fenómeno se origina en un río atmosférico, un gran corredor de lluvia que transporta miles de millones de litros de humedad desde el océano Pacífico. Aunque el estado alerta sobre posibles desastres, las lluvias resultan urgentes tras ocho meses sin precipitaciones significativas.
Las autoridades llaman a mantener la coordinación y la preparación ante este fenómeno meteorológico excepcional para proteger a la población y los bienes.

