RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El Partido Republicano ha logrado el control de la Cámara Alta del Congreso de Estados Unidos al hacerse con 51 escaños, suficientes para tener la mayoría, después de que la senadora por Nebraska, Deb Fischer, ha logrado la reelección, una destacada victoria para la formación roja, que arrebata así el dominio del Senado al Partido Demócrata.
Fischer se ha impuesto al candidato independiente Dan Osborn, mientras que otros dos republicanos han conseguido los escaños de dos senadores demócratas.
El candidato republicano por el estado de Ohio ha ganado a su rival, Sherrod Brown, que aspiraba a obtener la reelección en las urnas, y el gobernador de Virginia, Jim Justice, ocupará el escaño que deja vacante el senador independiente, antes demócrata, Joe Machin.
El líder de la minoría republicana en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, de 82 años y en el cargo desde 2007, anunció a principios de este año que se retiraría del cargo después de que terminara su mandato en estas elecciones, por lo que se desconoce quién será el próximo líder de la mayoría de esta cámara.
Las penurias del Partido Demócrata no han terminado aquí. Todo parece indicar que los republicanos habrían recuperado el control del Senado, la cámara alta del Congreso de Estados Unidos, y preservarán su mayoría en la cámara baja, la Cámara de Representantes.
El triunfo en el Senado obedece a tres victorias clave: la del gobernador por Virginia Occidental Jim Justice en la carrera a la vacante dejada por el senador independiente Joe Manchin; la del candidato republicano por el estado de Ohio al Senado de Estados Unidos, Bernie Moreno, quien ha derrotado al hasta ahora ocupante demócrata del asiento, Sherrod Brown, y finalmente la de la senadora Deb Fischer, que ha derrotado en Nebraska al independiente Dan Osborn.
Los resultados provisionales conceden así a los republicanos 51 escaños del Senado, la mitad más uno, y hace innecesaria la hipotética posibilidad de que un vicepresidente republicano, en este caso J.D. Vance, si se confirma el triunfo de Trump, pudiera romper cualquier empate a su favor.
“Una mayoría republicana en el Senado”, ha aplaudido la bancada republicana en la cuenta oficial en la red social X de la formación, “dispuesta a luchar por vosotros”.
Los republicanos ya han avanzado que tienen la intención de socavar la ley climática del presidente saliente del país, Joe Biden, derogar las regulaciones sobre la producción de energía, fortalecer la frontera de Estados Unidos con México y extender las exenciones fiscales de Trump de 2017.
Sin embargo, el partido está profundamente dividido sobre el presupuesto y las cuestiones de política exterior, incluida la financiación para Ucrania. Esas divisiones, y la regla de obstrucción del Senado que requiere 60 votos para avanzar en la mayoría de las leyes, requerirán trabajar con los demócratas minoritarios.

