RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La República Dominicana se define como un Estado Social y Democrático de Derecho con un sistema diseñado para que las autoridades gubernamentales administren sus instituciones durante un período de cuatro años. Para María Teresa Cabrera, candidata a la Presidencia del partido Frente Amplio (FA), el país ha desviado el propósito de este contrato social y es necesario implementar una reforma que proteja la autoridad del Estado frente a los funcionarios en turno.
“Las reformas integrales que proponemos deben dejar en claro la superioridad del Estado sobre el gobierno, ya que lo que ocurre actualmente es lo contrario: el gobierno subsume al Estado”, expresó.
Según la educadora, es fundamental garantizar que las autoridades gubernamentales respeten la institucionalidad y los lineamientos políticos de la República Dominicana. “La supremacía del Estado como forma superior de organización política de la nación debe ser evidente”, agregó.
Por otro lado, Cabrera señaló la importancia de fortalecer la capacidad de gestión de los gobiernos municipales para consolidar su dominio sobre el territorio y mejorar el bienestar de la población que depende de estas estructuras.
“El poder municipal debe ser concebido según la visión de nuestro patricio (Juan Pablo Duarte), el fundador de la nación, como el primer poder del Estado, convertido en un agente de construcción de la democracia y del desarrollo local”, enfatizó.
María Teresa Cabrera, candidata del FA, es una destacada educadora y activista dominicana que compite por la presidencia del Estado. Es una de las dos mujeres que figuran en la boleta electoral para las próximas elecciones. Nacida en la provincia de La Vega, ha sido una figura prominente en importantes movimientos sociales como la demanda del 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación y el movimiento Marcha Verde, que busca poner fin a la impunidad.
Al hablar de María Teresa Cabrera, es imposible ignorar el tema de la educación, ya que es una de las principales referentes en este ámbito. Según la dirigente del partido de oposición, la educación ha sido víctima de la corrupción y el clientelismo de los gobiernos que han dirigido el país en los últimos años. “En este país, la educación ha sido sacrificada en aras del sistema político, y estos aspectos han condenado a la educación a su estado actual”, afirmó.
Otro reflejo de la falta de dirección estatal en el ámbito educativo, según la maestra, es que la inversión en las escuelas no se ha traducido en una mejora de la calidad educativa. “Si no hemos logrado avanzar lo suficiente con la inversión que el pueblo dominicano conquistó en la lucha por el 4 %, es precisamente porque aquellos que dirigen las políticas públicas carecen de esa visión”, manifestó.
La candidata reiteró la necesidad de una reforma integral que aborde las deficiencias actuales del sector y que priorice el contenido impartido en las aulas. Entre los puntos que debe incluir una reforma educativa, se mencionó el fortalecimiento de la formación docente, la inclusión de la filosofía, las artes y la educación sexual en el currículo educativo, así como el aumento de la partida presupuestaria destinada a la investigación.
Desde la perspectiva de esta progresista, el sistema electoral dominicano presenta una serie de desigualdades que limitan la participación equitativa de los actores. La cantidad de recursos necesarios para llevar a cabo campañas y desarrollar proyectos políticos son una de las principales barreras que impiden que la competencia se lleve a cabo en igualdad de condiciones. “Nuestro sistema electoral es muy desigual y la participación en la actividad política tiende a ser costosa; esto es un problema porque, desde el principio, crea una gran desigualdad”, dijo.
En su opinión, las leyes electorales deben garantizar una participación equitativa en los procesos y promover una cultura política menos clientelar. Además, señaló la necesidad de fortalecer las competencias de la Junta Central Electoral (JCE) en la persecución de los delitos electorales y la corrupción administrativa de los partidos políticos.
La pedagoga plantea diversas demandas con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población y abordar los diversos problemas sociales que enfrenta la nación. Los principales ejes de su plataforma incluyen la educación, el costo de la canasta básica, la calidad sindical, la justicia electoral, la seguridad social y el fortalecimiento institucional, entre otros.
Una de las iniciativas que promovería su gobierno sería la implementación de reformas democráticas que conduzcan a una separación más eficiente de los poderes públicos y otorguen más poder a la ciudadanía mediante el establecimiento de mecanismos que permitan un mayor control social y de la cosa pública.
Otro aspecto de interés para el proyecto político liderado por Cabrera es redefinir la política salarial teniendo en cuenta los altos niveles de productividad y el costo de la canasta básica familiar. La idea sería crear un marco regulador con más beneficios para los trabajadores. “Tenemos una política salarial deliberadamente restrictiva, ya que los bajos salarios se presentan como un incentivo para la inversión extranjera”, agregó.
A menudo, los candidatos a cargos de elección popular hacen referencia a encuestas y estadísticas que los favorecen. Al preguntarle a María Teresa Cabrera sobre sus posibilidades de ganar la Presidencia de la República en mayo, la aspirante ofreció una opinión honesta sobre su situación y las condiciones de su participación en este proceso. “No puedo engañar a la gente, no estoy acostumbrada a mentir a la ciudadanía y no les diré que ganaremos la Presidencia en 2024. Les pedimos a los ciudadanos que valoren lo que estamos proponiendo, los objetivos que nos hemos planteado y que nos ayuden con su voto a sentar las bases para la construcción de esa propuesta”, expresó.
La educadora enfatizó que su objetivo para estas elecciones es acumular una cantidad de votos “que envíe un mensaje a la clase política y a las élites, y que les diga que queremos otro tipo de democracia”.
A pesar de su respuesta, María Teresa Cabrera consideró que la participación de las mujeres en la política ha crecido y que se están produciendo cambios muy positivos en términos de liderazgo.

