RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- El renombrado dramaturgo y director de escena estadounidense Robert Wilson, considerado uno de los artistas más influyentes de los siglos XX y XXI, falleció este jueves en Nueva York a los 83 años, luego de una breve enfermedad.
La noticia fue confirmada por el laboratorio de artes y humanidades Watermill Center, institución fundada por el propio Wilson, a través de un comunicado en su perfil de Instagram.
La entidad, que se ha constituido como un pilar del legado artístico de Wilson, expresó su profundo dolor por su partida.
En el mensaje, señalaron que Wilson, quien fue además arquitecto, escenógrafo, diseñador de iluminación y artista visual, enfrentó su enfermedad con “claridad y determinación”, y a pesar de su diagnóstico, “sentía la obligación de seguir trabajando y creando hasta el final”.
Robert Wilson: Un legado artístico inquebrantable
Wilson se conoce por su innovadora aproximación al arte escénico, en la que la luz, el espacio y el movimiento adquirían una relevancia mayor que las palabras o los diálogos.
A lo largo de su carrera, colaboró con algunas de las figuras más importantes del arte y la cultura, desde la cantante Lady Gaga hasta el actor Brad Pitt, pasando por músicos como Lou Reed y escritores como Susan Sontag.
Uno de los momentos más emblemáticos de su carrera fue su colaboración con Lady Gaga en 2013, cuando creó una serie de video retratos de la cantante en el Museo del Louvre de París.
Entre los proyectos más destacados de Wilson figuran sus trabajos en teatro y ópera, con obras como Einstein on the Beach, una colaboración con el compositor Philip Glass, que abordaba la energía nuclear y la figura del científico Albert Einstein.
También se reconoce por sus producciones como Deafman Glance y Life and Times of Joseph Stalin, que se destacaron por ser presentaciones extensas y, en su mayoría, mudas, rompiendo convenciones del teatro tradicional.
Carrera extensa y premios internacionales
Nacido en 1941 en Waco, Texas, Wilson comenzó su carrera artística en un contexto de dificultades personales, superando su tartamudez a través de la danza, lo que le permitió conectar con su interés por el movimiento y la luz.
Tras mudarse a París y luego a Nueva York, donde se graduó en Arquitectura en el Instituto Pratt, su carrera despegó con la creación de obras innovadoras que desafiaban las convenciones teatrales.
A lo largo de su carrera, Wilson recibió varios reconocimientos, entre los que se destacan una nominación al Premio Pulitzer en 1984 por su ópera the CIVIL warS, de doce horas de duración, y el León de Oro en la Bienal de Venecia en 1993 en la sección de escultura.
Sus trabajos se exhibieron en más de 50 museos y galerías alrededor del mundo, y su influencia se extendió más allá de las fronteras del teatro, impactando en el mundo de las artes visuales y la música contemporánea.
Homenajes a un creador inmortal
A través del Watermill Center, su legado artístico se preservará y celebrará con futuros homenajes en lugares que fueron significativos para Wilson.
La institución, que sigue siendo un faro para jóvenes artistas, continuará siendo una muestra del impacto perdurable de su visión creativa.
Robert Wilson deja un vacío en el mundo del arte, pero su influencia y su enfoque radical en la luz, el espacio y el movimiento seguirán marcando la pauta en las artes escénicas y visuales durante generaciones.

