RDÉ DIGITAL, SANTIAGO.- Más de 600 familias, representantes de todas las diócesis del país y delegaciones internacionales participaron en el II Congreso Internacional de Matrimonio y Familia, celebrado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) en su campus de Santiago, bajo el lema “Matrimonio y Familia, fuente de amor y esperanza”.
El evento, organizado por la Comisión Nacional de Familia de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), reunió a líderes religiosos, agentes pastorales y expertos en temas familiares, con el objetivo de promover el fortalecimiento del matrimonio y la vida familiar frente a los desafíos contemporáneos.
Durante la misa de apertura, el arzobispo metropolitano de Santiago y presidente de la CED, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, instó a las familias a vivir su fe de forma activa.
“El amor a Dios se manifiesta en los gestos cotidianos: en el perdón, la paciencia, la fidelidad y el compromiso mutuo. La familia que sirve al Señor se convierte en una pequeña iglesia doméstica”, expresó.
El congreso abordó a través de talleres y paneles temas como el manejo de conflictos, el amor en distintas etapas del matrimonio, la educación de los hijos y la resiliencia en el hogar.
Las exposiciones contaron con la participación de expertos nacionales e internacionales provenientes de países como México, España, Costa Rica, Ecuador y Puerto Rico.
Presidente de la Comisión Nacional de Familia resalta encuentro
Monseñor Tomás Alejo Concepción, obispo de San Juan de la Maguana y presidente de la Comisión Nacional de Familia, resaltó la trascendencia del encuentro.
“El bien de la familia es decisivo para el futuro del mundo. Esta iniciativa busca reafirmar el valor del hogar como base sólida de una sociedad más justa y humana”, afirmó.
La clausura estuvo a cargo del nuncio apostólico en República Dominicana, monseñor Piergiorgio Bertoldi, quien definió el amor conyugal como un compromiso duradero y significativo.
“El amor para siempre no es un salto en la oscuridad, sino una certeza: la de saber que la vida tiene sentido cuando se camina junto al ser amado”, señaló durante la eucaristía final.
El congreso reafirmó el compromiso de la Iglesia Católica con la promoción de valores familiares y la construcción de una cultura de amor, diálogo y solidaridad en los hogares dominicanos.

