La advertencia fue realizada este miércoles por agencias de las Naciones Unidas. Además, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, señaló que el fenómeno podría superar las escalas de seguimiento utilizadas durante las últimas cuatro décadas.
Por tanto, las autoridades internacionales instaron a los países a prepararse ante posibles consecuencias climáticas extremas. Entre ellas figuran sequías prolongadas, lluvias torrenciales e inundaciones en distintas regiones del mundo.
El Niño amenaza con agravar la crisis alimentaria
El coordinador humanitario de Naciones Unidas, Tom Fletcher, advirtió que el fenómeno podría afectar gravemente a América Latina, África oriental y austral, Asia y el Pacífico.
Asimismo, explicó que el aumento de las temperaturas y las alteraciones de las lluvias podrían agravar la inseguridad alimentaria. De acuerdo con sus estimaciones, hasta 50 millones de personas podrían enfrentar mayores dificultades para acceder a los alimentos.
En consecuencia, la ONU busca anticiparse a los efectos humanitarios del fenómeno. Para ello, la oficina de coordinación humanitaria destinará 50 millones de dólares de su fondo de emergencias para asistir a 11 países vulnerables.
Entre las naciones incluidas en esta respuesta figuran Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur. La ayuda pretende reforzar la capacidad de respuesta ante los posibles impactos del evento climático.
ONU pide prepararse ante los efectos de El Niño
Por su parte, Celeste Saulo indicó que algunas regiones ya experimentan fenómenos meteorológicos extremos. Sin embargo, advirtió que estos eventos podrían multiplicarse a medida que El Niño gane intensidad.
La funcionaria también destacó que el fenómeno no tiene que convertirse necesariamente en una catástrofe humanitaria. Para lograrlo, los países deben adoptar medidas preventivas y fortalecer sus sistemas de preparación.
Además, las autoridades necesitan anticipar los riesgos relacionados con las sequías, las inundaciones y las temperaturas extremas. Estas acciones permitirían proteger a las comunidades vulnerables y reducir las consecuencias sobre la producción agrícola y el acceso al agua.
No obstante, Saulo advirtió que el tiempo disponible para prepararse es limitado. Por consiguiente, instó a los gobiernos y organismos humanitarios a actuar antes de que se intensifiquen los impactos.
La ONU considera que la anticipación será determinante para reducir los daños. De esta manera, la planificación y la asistencia oportuna podrían evitar que las condiciones meteorológicas extremas deriven en emergencias humanitarias.

