RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El excandidato vicepresidencial Joel Díaz resaltó este martes la necesidad de fortalecer la municipalidad y garantizar la asignación adecuada de recursos a los 158 ayuntamientos del país, al considerar que la alta vulnerabilidad de República Dominicana frente a los fenómenos naturales está vinculada a la débil planificación territorial y al incumplimiento en el financiamiento municipal establecido por la ley.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el diálogo multisectorial “De la tormenta a la estructura: cómo transformar la emergencia en política pública”, organizado por el Centro de Análisis y Estudio de la Comunicación (Caesco).
En el encuentro, Díaz advirtió que la improvisación continúa siendo una de las principales fallas institucionales del país, especialmente ante episodios climáticos extremos.
Otorgar mayores competencias técnicas a la municipalidad
El dirigente político propuso un pacto nacional de gestión del riesgo con enfoque descentralizado, que otorgue a los gobiernos locales mayores competencias técnicas, financiamiento sostenido y un rol protagónico dentro del sistema de respuesta a emergencias.
Subrayó que este modelo debe apoyarse en diagnósticos comunitarios, mapas de riesgo actualizados y una coordinación efectiva entre los niveles local y central.
“Los fenómenos naturales no improvisan; los que improvisamos somos nosotros”, afirmó Díaz, al señalar que la falta de capacidad técnica y presupuestaria en los ayuntamientos impide una adecuada planificación preventiva.
Indicó que, pese a que las emergencias recaen inicialmente en las comunidades, es el Gobierno central quien termina asumiendo la mayor parte de la respuesta, mientras los municipios operan sin herramientas suficientes para anticipar o sostener soluciones.
El panel también contó con la participación de Samuel Sena, presidente del Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (CODESSD); Francis Jorge, secretaria de asuntos municipales del PLD; y Giancarlo Vega, regidor del PRM en la capital.
Los tres coincidieron en que la fragmentación institucional limita la efectividad del Estado ante crisis climáticas y dificulta la consolidación de políticas públicas coherentes.
Díaz concluyó que construir un país resiliente implica redistribuir poder, competencias y recursos hacia los gobiernos locales, afirmando que la preparación real debe medirse desde la capacidad de los ayuntamientos.

