RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- En el marco de la conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el Gobierno dominicano presentó este miércoles el Modelo de Identificación de Riesgo del Trabajo Infantil (MIRTI), una herramienta diseñada para fortalecer las acciones de prevención, detección y erradicación de esta problemática en el país.
Durante la actividad también fue lanzada la campaña “Tarjeta Roja contra el Trabajo Infantil”, una iniciativa orientada a sensibilizar a la población y promover la participación de instituciones públicas, organismos internacionales, organizaciones sociales y familias en la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
El acto estuvo encabezado por la primera dama, Raquel Arbaje, en su condición de presidenta honorífica del Gabinete de Niñez y Adolescencia, junto al ministro de Trabajo, Eddy Olivares Ortega.
La jornada contó además con la presencia de representantes de organismos internacionales, funcionarios gubernamentales y miembros del cuerpo diplomático.
Respuesta activa frente al trabajo infantil
Durante su intervención, Arbaje destacó la necesidad de mantener una respuesta activa frente al trabajo infantil y advirtió sobre las consecuencias que esta práctica tiene para el desarrollo integral de la niñez.
La primera dama señaló que el trabajo infantil limita oportunidades vinculadas a la educación, la recreación, la convivencia familiar y el desarrollo personal, factores que consideró fundamentales para el bienestar de los menores.
Asimismo, afirmó que el fenómeno suele estar relacionado con otras situaciones de vulnerabilidad social, entre ellas la pobreza, la falta de oportunidades laborales para los adultos, la violencia intrafamiliar y la exclusión social.
Arbaje reconoció los avances registrados por el país en la reducción del trabajo infantil durante los últimos años, aunque indicó que aún persisten desafíos que requieren una intervención sostenida de las instituciones públicas y de la sociedad en general.
En ese contexto, defendió la importancia de los programas de asistencia social y capacitación dirigidos a familias en condiciones de vulnerabilidad, al considerar que estas iniciativas contribuyen a mejorar los ingresos de los hogares y reducir los factores que favorecen la incorporación temprana de menores al trabajo.
La funcionaria explicó que las políticas de apoyo social deben estar acompañadas de programas de formación, acceso a oportunidades productivas y mecanismos que permitan a las familias fortalecer su autonomía económica.

