RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO. – Inició el 2024 y este llega cargado de muchos retos y puntos por resaltar en las distintas aras de la sociedad, como la economía y la productividad del país.
Por esta razón, uno de los objetivos principales que se tienen para este nuevo año es el retornar el crecimiento económico a su potencial 5 %, teniendo en cuenta el impredecible y retador 2023, sustentándose con las proyecciones nacionales e internacionales.
Algunos medios escritos recolectaron esta semana distintas perspectivas para este 2024, que además de ser un año electoral, suponiendo un impacto al desempeño local, esperándose que se siga transmitiendo bienestar a algunas zonas vulnerables del país.
El sector industrial fue uno de los que lideró el año pasado un periodo con menor demanda interna y un complejo panorama internacional debido a la desaceleración de los principales socios comerciales del país.
Según lo expuesto por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), una de las principales metas para las autoridades y el sector privado es la expansión económica, puntualizando que el tema electoral no puede convertirse en un obstáculo.
El crecimiento acumulado de la economía hasta el cierre en noviembre de 2023, se presentó en un 2.1 %, según datos suministrados por el Banco Central.
El vicepresidente ejecutivo del Conep, Cesar Dargam señaló en una entrevista para un conocido medio de circulación nacional, que se encuentran muy optimistas en que en el 2024 puede haber un repunte y un crecimiento similar a lo que ha sido la media en los últimos años.
Asimismo, citó un estudio reciente que realizó el Conep donde plantearon que “el crecimiento desde el 1970 a la fecha, en promedio, ha sido 5.2 %, y creemos que esa es la media que tiene que ver la República Dominicana como meta para el próximo año (2024)”.
Asociado a dicho panorama, el presidente del consejo empresarial, Celso Juan Marranzini, consideró que lo más importante tras el proceso de selección en este año de las nuevas autoridades presidenciales, congresuales y municipales, es mantener el nivel de confianza en el país, pues es lo que genera inversión a largo plazo.
Sector exportador
En este 2024 se podrían ver los efectos de la sequía y lluvias de 2023, estima la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo), entidad que espera fortalecer la resiliencia del sector productivo nacional.
“Estamos conscientes de que las recientes lluvias tendrán un efecto en la producción agrícola, particularmente en la región sur del país, y la sequía que vivimos en meses anteriores afectará la producción en una geografía aún más amplia”, responde el gremio.
“La diversificación de mercados de exportación busca reducir la dependencia de algunos productos en mercados existentes, especialmente aquellos que en la actualidad cuentan con dificultades para el acceso a mercado, como Haití, Rusia e Israel”, detalla.
En cuanto al sector zonas francas, Adoexpo espera que supere los 200,000 empleos en 2024, demostrando la dinamización del sector y la confianza del inversionista extranjero en la República Dominicana.
“Continuar la colaboración público-privada en la consolidación de la República Dominicana como hub logístico regional, con iniciativas enfocadas en infraestructura logística, particularmente marítima y aérea, facilitación de comercio, seguridad, etc.”, agrega.
Adoexpo tiene la expectativa de que haya un mayor enfoque en encadenamiento productivo, particularmente de pymes nacionales, con grandes empresas, zona franca, el sector turístico y otros sectores exportadores.
Seguridad alimentaria
La Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro) puntualizó que espera que el sector siga creciendo en materia de seguridad sanitaria para prevenir la importación de productos contaminados.
Para ello, sostiene que los productores necesitan más programas de acceso a créditos a corto y mediano plazo, para sostener la producción alimentaria y mejorar el rendimiento de los rubros agropecuarios.
Añade que los productores deben insistir en la aplicación de una regulación sobre el etiquetado, para evitar una competencia desleal con los productos importados.
De igual forma, considera que hay que extender las compras de productos nacionales a más instituciones públicas, así como contemplar la creación de un régimen especial, dentro de la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones Públicas, para la adquisición de productos perecederos que, por su naturaleza, no se pueden almacenar o contratar a futuro.
“Es importante que se tenga en cuenta al sector para, entre otras cosas, la decisión sobre la aprobación de leyes tan importantes como los proyectos de tasa cero a las importaciones, y actuar por consenso”, aboga el presidente de la confederación, Wilfredo Cabrera.
Mientras, el presidente de la Articulación Nacional Campesina, Hero Pérez, estima necesario priorizar la aprobación de la Ley de Agricultura Familiar -una pieza legislativa que aún reposa en el Congreso- y que crearía una política diferenciada para apoyar económicamente el desarrollo de las familias que tienen al campo como su principal sustento.
En cuanto al sector arrocero, que está a 12 meses de encontrar una alternativa -consensuada entre todas las partes o interna- a la desgravación total de la importación de este rubro mediante el DR-Cafta, el empresario Oliverio Espaillat mantiene el optimismo de que el Gobierno dominicano sabrá encontrar una solución para encarar esta situación a favor de la producción nacional.
Cambios para alcanzar un crecimiento sostenido en 2024
La economía dominicana creció un 2.1 % a noviembre del 2023, con perspectivas de ubicarse en diciembre en 2.5 %, conforme a las más recientes proyecciones realizadas por el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu.
El indicador mensual de actividad económica (IMAE), según el banco, registró una expansión interanual del 4.2 % en noviembre de 2023. Con dicha tendencia, la expectativa para este 2024 es que llegue a un 5.0 %, impactado por el desempeño del turismo, que alcanzó los 10 millones de visitantes el año pasado.
Para lograrlo, tanto economistas locales como organismos internacionales consideran necesarios algunos cambios que afectarían la sociedad a corto plazo como un “necesario ajuste fiscal” para enfrentar los componentes de la deuda pública.
Además, destacan la importancia de que el sector financiero continúe generando soluciones para los renglones vulnerables de la economía como las micro, pequeñas y medianas empresas.
En conjunto se espera que la economía se ubique en su potencial 5 % y se sostenga a finales del 2024.