RDÉ DIGITAL, HAITÍ. – El primer ministro de Haití, Garry Conille, lanzó un ultimátum a las bandas criminales del país, ofreciéndoles un “tiempo limitado” para que depongan las armas y contribuyan a poner fin a la prolongada ola de violencia que afecta a la nación caribeña.
Esta medida se enmarca en los esfuerzos para enfrentar la situación de inseguridad que ha escalado desde el magnicidio del presidente Jovenel Moise en 2021, dejando más de 1,600 muertos y 850 heridos solo en el primer trimestre de este año.
Conille, quien recientemente viajó a Estados Unidos para fortalecer sus estrategias de combate contra el crimen organizado, ha vuelto al país con la firme determinación de implementar acciones decisivas.
Durante una rueda de prensa reciente, el primer ministro subrayó que “no va a esperar eternamente” y que el tiempo para la rendición de las bandas criminales tiene un límite.
Además, aseguró que las víctimas de la violencia recibirán las indemnizaciones correspondientes como parte de una estrategia para restaurar la paz de manera sostenible.
La propuesta de Conille ha recibido un gesto de apertura por parte del líder pandillero Jimmy Chérizier, conocido como ‘Barbecue’, quien ha expresado su disposición a participar en un “diálogo nacional” para buscar una solución a la crisis. Chérizier, en una declaración ante los medios, manifestó su intención de “silenciar las armas en Haití” y elogió el respaldo estadounidense a Conille, a quien destacó por encima del resto de políticos haitianos.

