Durante La Semanal con la Prensa, encabezada por el presidente Luis Abinader, el funcionario explicó que el apoyo también incluye asistencia logística, médica y de transporte.
Además, el país coordina el tránsito de efectivos internacionales que ingresan a Haití por territorio dominicano. Esta vía resulta importante debido a las dificultades de acceso al vecino país por sus puertos y aeropuertos.
Apoyo médico y logístico
Bisonó indicó que el Gobierno también financia evacuaciones médicas de integrantes de la misión que resultan afectados durante sus operaciones. Por este concepto, la inversión acumulada asciende a unos US$1,061,000 desde el inicio del despliegue.
Asimismo, República Dominicana facilita el traslado de cargamentos de sangre, la emisión de salvoconductos y los cruces fronterizos. También coordina operaciones aéreas humanitarias y el transporte de carga militar destinada a la fuerza.
Por otra parte, el ministro mencionó las gestiones con Alemania para facilitar el tránsito de un contingente procedente de Bangladés. Al momento de su intervención, el proceso todavía estaba en curso.
Fuerza internacional busca ampliar su presencia
La Fuerza de Supresión de Pandillas es una misión multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Su objetivo es apoyar a los organismos de seguridad haitianos en el combate contra las pandillas.
Sus funciones incluyen operaciones contra el contrabando y otras actividades ilícitas. También contempla proteger infraestructuras críticas y facilitar el acceso y la distribución de ayuda humanitaria, en coordinación con las autoridades haitianas.
Según los datos ofrecidos por Bisonó, la misión cuenta con unos 2.181 efectivos desplegados en Haití. Proceden de países como Bangladés, Chad, Jamaica, Guatemala, Mongolia, Sri Lanka y El Salvador.
Meta de 5,500 integrantes
El objetivo es completar un contingente de aproximadamente 5.500 integrantes. Según el ministro, se espera alcanzar esa cifra durante los próximos tres meses.
La contribución dominicana se produce mientras continúan los esfuerzos internacionales para contener la violencia de las organizaciones criminales en Haití. Entretanto, las autoridades dominicanas mantienen su atención en las consecuencias de la crisis de seguridad del país vecino.

